EE.UU. acusa a la resistencia iraquí de estar utilizando armas químicas
Los recientes ataques con armas químicas en Irak señalan «que los insurgentes se adaptan para crear inestabilidad», afirmó ayer el teniente general del Ejército estadounidense, Raymond Odierno, comandante de la fuerza multinacional en ese país. «Ellos se adaptan, y nosotros también», dijo Odierno en una conferencia de prensa desde Bagdad, vía satélite, con periodistas en el Pentágono. «Su propósito es crear inestabilidad, y estas armas son otra forma de adaptarse para causar el caos», aseguró. En los últimos días al menos dos ataques con bombas de cloro utilizadas por insurgentes en Irak dispersaron gases que causaron la muerte a ocho personas y problemas respiratorios a más de 70 personas, entre ellas numerosos niños. «En el último par de años hemos encontrado que hay (entre los insurgentes) una tendencia al uso de mezclas de diferentes tipos de compuestos químicos. Tratan de hacer que sus artefactos explosivos sean más letales», añadió Odierno. «Nosotros seguimos evaluando qué significa esto», agregó el oficial quien evitó aclarar si los ataques con armas químicas pueden ser obra de insurgentes suníes o de combatientes de Al Qaida en Irak. Odierno señaló asimismo que los servicios de inteligencia de Estados Unidos han encontrado indicios de ayuda, desde Irán, a «extremistas chiíes», pero «no hay pruebas de que los iraníes hayan tenido algo que ver con las bombas de cloro». El general dijo que la decisión del Reino Unido de retirar 1.600 efectivos de sus tropas del sur de Irak no disminuye la seguridad en esa región, y aseguró que si fuese necesaria la asignación de fuerzas de EE.UU. para esa área «será algo que tendremos que evaluar según las circunstancias». En enero el presidente estadounidense, George W. Bush, anunció que enviaría a Irak 21.500 soldados más en cinco brigadas de combate, para apoyar el esfuerzo del gobierno del primer ministro Nuri Al Maliki por controlar Bagdad. El incremento, que ya está en marcha, probablemente requerirá unos 40.000 soldados adicionales, incluidas las unidades de apoyo.