Prodi cierra la crisis al obtener también el apoyo de la Cámara de Diputados
Berlusconi charla en el Congreso con diputados de su coalición
Con el voto de confianza de la Cámara de Diputados, ayer se dio por cerrada la crisis de gobierno en Italia que ha durado diez largos días. El Ejecutivo de Romano Prodi pasó con tranquilidad la moción con 342 votos a favor y 253 en contra y dos abstenciones, un margen mucho más amplio que el con-seguido el pasado miércoles en el Senado. La jornada se animó con las intervenciones del líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, y de Democráticos de Izquierda (DS), Piero Fassino, enzarzados en un toma y daca sobre éxitos y fracasos del anterior gobierno de derechas y el actual de centro izquierda. Durante su discurso Berlusconi definió al Gabinete de Prodi como «una asamblea de vecinos siempre a la greña», mientras reivindicaba para su ejecutivo la buena situación económica de los últimos tiempos. Aunque confirmó su disponibilidad a dialogar sobre la reforma electoral, declaró que no la considera una de las prioridades de la legislatura. Después tomó la palabra Pie-ro Fassino de DS, quien afirmó que la coalición de centro izquierda es la «única capaz de garantizar un gobierno», acusando a la oposición de haber propuesto durante la crisis «cuatro soluciones diversas», y puso en entredicho el liderazgo de Berlusconi dentro de su coalición Casa de la Libertad. El primer ministro actual ase-guró que seguirá adelante, ya que «el centro izquierda está mucho más unido que el centro derecha». Sin embargo la estabilidad del Gobierno de Prodi es débil y cualquier diferencia en la coalición podría provocar una nueva crisis. La chispa podría saltar con la ley de parejas de hecho, llamada Dico. Si Romano Prodi se desmarcó de la polémica explicando que el proyecto de ley estaba en manos del Parlamento para su debate, algunas fuerzas políticas de la Unión aprovecharon la moción de confianza de ayer para hablar del tema. El Udeur, antigua Democracia Cristiana contrario al proyecto de ley, declaró que vigilará para que este no «sea una prioridad en la agenda del Gobierno» avisando que entonces le retiraría su apoyo. Por otro lado, los radicales de La Rosa en el Puño quieren «ampliar los derechos a todos», en clara alusión a los homosexuales, mientras los Verdes avisaban ante una orientación demasiado centrista de la coalición. Con Prodi presionado entre la derecha y la izquierda de su grupo, solo queda por ver cuanto resistirá el gobierno esta vez. «El Gobierno se ha transformado en una asamblea de vecinos, siempre a la greña» SILVIO BERLUSCONI Líder de Forza Italia