Mientras sigue la recuperación de cadáveres ya son 108 los mineros muertos en Siberia
Los mineros muertos a causa de la explosión de gas grisú ocurrida el pasado lunes en un yacimiento de la región siberiana de Kémerovo ascienden ya a 108, mientras continúa la búsqueda de dos desaparecidos, informó hoy Ministerio ruso para Situaciones de Emergencia. «Prosigue el bombeo de agua que inundó el pozo donde supuestamente se encuentran los mineros desaparecidos», añadió la fuente, según la agencia Interfax. De momento, sigue sin conocerse la suerte que corrieron dos de los trabajadores atrapados, pero las esperanzas de que estén con vida son prácticamente nulas, pues la galería donde se produjo la explosión resultó anegada. «Según nuestros cálculos, sus cuerpos están en los lugares inundados y podrían necesitarse hasta tres días para recuperarlos», dijo Amán Tuléyev, gobernador de Kémerovo, citado por la agencia oficial Itar-Tass. El nivel de visibilidad bajo el agua que inunda las galerías es de apenas 15-20 centímetros, lo que dificulta la labor de los ocho buzos, y se mantiene latente la amenaza de derrumbe, señaló un portavoz de los equipos de rescate. En la ciudad de Novokuznetsk tuvieron lugar los primeros entierros de los mineros muertos, mientras el titular de Emergencias, Serguéi Shoigú, aseguró que se necesitarán al menos dos semanas para establecer las causas del accidente. En total, en el momento del accidente en la mina «Uliánovskaya», que se produjo a las 14.19 hora local (07.19 GMT) del lunes, en las galerías de la explotación se encontraban 203 personas, de las cuales 93 fueron rescatadas con vida. Y 21 en China Los equipos de rescate han hallado 13 cadáveres en el pozo de carbón en el norte de China donde 21 mineros estaban atrapados desde el domingo a causa de una explosión que fue ocultada por sus responsables, . En estos momentos, continúan los trabajos de salvamento en búsqueda de los otros siete picadores, aunque las posibilidades de hallarlos con vida son muy escasas. El propietario de la mina se negó a dar aviso del accidente y fue el personal del pozo quien finalmente lo hizo ayer, martes. Tras una investigación, las autoridades descubrieron que la mina operaba ilegalmente y que los mineros trabajaban a mayor profundidad de la aprobada, por lo que la Policía ha arrestado a once personas, incluido el propietario.