El bloqueo comunitario data del 2003, aunque está sin efecto real desde dos años después
La UE plantea eliminar en los próximos días las sanciones al régimen de Castro
La medida pretende propiciar un diálogo de cara a la apertura de Cuba hacia la democracia
En la imagen tomada ayer se ve a varias personas pescando en el malecón, ante la bahía de La Habana
Los Estados miembros de la UE estudian una propuesta de la presidencia de turno alemana que supone la eliminación total de las sanciones diplomáticas contra el Gobierno cubano adoptadas en el 2003 y suspendidas en la práctica desde el 2005, informaron fuentes comunitarias. La propuesta, que sería aprobada por los ministros de Exteriores europeos el próximo 18 de junio, comenzó a ser debatida por los diplomáticos de los Veintisiete el pasado miércoles y será objeto de nuevas discusiones la próxima semana. La República Checa, junto a otros Estados, plantea objeciones al entender que el fin de las sanciones debe supeditarse a la liberación de los presos políticos cubanos y no ser incondicional, dijo ayer un fuente diplomática de este país. «Confiamos en encontrar un lenguaje aceptable para todos que ligue el fin de las sanciones con la situación de los presos», afirmó esta fuente. Las medidas en cuestión fueron acordadas en junio del 2003 como respuesta al encarcelamiento en Cuba de 75 disidentes políticos durante la llamada «primavera negra». Obligaban a los gobiernos de la UE a restringir sus visitas oficiales a la isla y a invitar a los disidentes a las recepciones en sus embajadas en La Habana. El Gobierno de Fidel Castro respondió cortando su interlocución con las legaciones que las llevaron a la práctica, lo que desembocó en la suspensión de facto del diálogo entre La Habana y Bruselas. En enero del 2005, a propuesta del Gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero y con la reservas de la República checa y otros países ex comunistas, la UE decidió suspender las sanciones. La nueva propuesta alemana supondría su eliminación definitiva. Diálogo sin condiciones El objetivo es propiciar un diálogo «no discriminatorio y sin condiciones previas», en el que la Unión pueda exponer a las autoridades cubanas sus «opiniones sobre la democracia, los derechos humanos y la libertades fundamentales», según un borrador de la decisión al que tuvo acceso Efe. El texto reconoce que la situación de los derechos y libertades en la isla no ha mejorado «sustancialmente», pese a que el presidente Castro haya cedido temporalmente el poder por razones de salud. También reitera el llamado de la UE para que el régimen libere a «todos» sus presos de conciencia. Pero reafirma la disposición europea a mantener un doble diálogo con el Gobierno y con la sociedad civil. «La política de la UE hacia Cuba no trata de interferir en los asuntos internos», señala asimismo. La posibilidad de que los gobiernos europeos eliminen las medidas del 2003 ha suscitado críticas de eurodiputados contrarios a la política de mano tendida hacia La Habana, como el democristiano alemán Michael Gahler, o el radical italiano Marco Cappato. «Una decisión así, sin estar acompañada de condiciones específicas y garantías respecto a los derechos humanos fundamentales, sería insensata, y chocaría con los principios fundamentales de la UE», dijo ayer Cappato en un comunicado.