La policía belga investiga el rastro de una niña identificada como Madeleine
La Policía de la ciudad de Tongres, este de Bélgica, investiga unas pistas que le fueron proporcionadas por una testigo que cree haber identificado en un restaurante a Madeleine McCann, la niña desaparecida hace tres meses en Portugal. Los agentes fueron alertados por una mujer que, el pasado sábado, vio a una niña parecida a Maddie en compañía de un hombre de unos 40 años, que hablaba neerlandés, y de una mujer de unos 25 años, que hablaba inglés. El trío estaba en un restaurante de Tongres cerca de una salida de autopista y se comportaba de manera «sospechosa», según informó la testigo y recogió la agencia Belga. La niña, de unos cinco años, tenía el cabello rubio y los ojos azulverdosos muy llamativos y, siempre según la testigo, tenía un aspecto similar a la pequeña desaparecida en el Algarve portugués el pasado 3 de mayo. La pareja conducía un coche negro de la marca Volvo con la matrícula belga, que empezaba con las letras VUV. Después de recibir la alerta, la Policía mandó una patrulla al restaurante, donde incautaron la botella y la pajita con la que la niña se había tomado un batido de fruta, al objeto de realizar un análisis de ADN. La Fiscalía de Tongres insistió en que de momento no hay ningún indicio sólido de que se trata de la auténtica Maddie, aunque explorará la vía de investigación abierta a la búsqueda de nuevas posibles pistas. Por otra parte, los padres de Madeleine McCann se trasladarón ayer a Huelva para rezar en la catedral de la ciudad andaluza por su hija cuando se cumplen tres meses de la desaparición de la menor en el sur de Portugal. Los McCann, , aprovecharán el viaje para distribuir carteles con la imagen de la niña. Esta visita a Huelva forma parte de la campaña internacional que ha llevado al matrimonio.