Los dos candidatos eludieron pronunciarse sobre el plan de rescate del sistema financiero
Obama y McCain se enfrentan por la crisis, Irán, Irak y Pakistán
El 40 por ciento de los votantes indecisos percibe al demócrata como vencedor
El candidato republicano John McCain y su rival demócrata Barack Obama durante su primer debate
Los candidatos demócrata y republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, chocaron duro en su primer debate, en el que dejaron claras sus diferencias sobre la crisis financiera que golpea a EE.UU. y sobre política exterior. Obama se mostró más cómodo al comienzo del debate hablando de temas de política interna, con definiciones claras sobre su plan de gobierno en materia de energía, salud o educación, mientras que McCain apeló a su experiencia en los temas de política exterior que dominaron el debate para tratar de marcar diferencias con el demócrata, que lo aventaja en las encuestas. El debate, al que McCain confirmó su asistencia a último momento, duró 90 minutos en Oxford, Mississipi, y estuvo centrado la crisis financiera, la seguridad nacional, y política exterior. Los candidatos a suceder a George W. Bush en la Casa Blanca comenzaron como era previsible por el tema que más preocupa a los estadounidenses: la profunda crisis que hace tambalear el sistema financiero más poderoso del mundo. El senador demócrata por Illinois, que en todo momento presentó a su rival como un continuador del impopular presidente, afirmó que la crisis es «el corolario de ocho años de fracasadas políticas económicas promovidas por George W. Bush, apoyadas por el senador McCain». Por su parte, el congresista republicano por Arizona aseguró haber advertido sobre la inminencia de la crisis, y defendió un plan que permita mantener «estables» las instituciones de Wall Street. Luego de un fuerte cruce de acusaciones de querer aumentar impuestos, mientras el moderador del debate, el periodista Jim Lehrer, les pedía en vano definir su posición sobre el plan de rescate del sistema financiero que negocian la Casa Blanca y el Congreso, los candidatos se abocaron a política exterior. La guerra en Irak, Irán, Pakistán y Rusia fueron algunos de los tópicos que abordaron los postulantes para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. McCain, de 72 años, defendió la actual estrategia norteamericana en Irak que implicó un aumento de tropas propuesto por él. Obama, de 47 años, reiteró su oposición desde el comienzo a la invasión de Irak en 2003 y dijo que la guerra debe terminar con una retirada de tropas en 16 meses.