Dos empresarios españoles seguían atrapados anoche en sus habitaciones del hotel Oberoi
Comandos de élite hindúes asaltan los focos de resistencia terrorista
En los tiroteos en los dos hoteles han muerto siete atacantes y doce agentes de policía
Miembros de las Fuerzas de Seguridad toman posiciones en el exterior del hotel Taj Mahal, donde se c
nueva delhi
Un día después del comienzo de una serie coordinada de ataques terroristas que se ha cobrado la vida de al menos 125 personas, incluidos 6 extranjeros, las fuerzas de seguridad indias continúan intentando rescatar a las personas atrapadas en dos hoteles de la ciudad costeña de Bombay.
El ministerio del Interior, según informó la agencia PTI, dijo también que 327 personas han resultado heridas, de los cuales siete son extranjeros.
El jefe del estado indio de Maharashtra -”cuya capital es Bombay-”, Vilasrao Deshmukh, aseguró a los medios indios que ya no hay rehenes en los dos hoteles de lujo afectados, el Oberoi y el Taj, donde comandos terroristas armados con rifles y granadas habían irrumpido.
«Algunas personas se han encerrado en las habitaciones del hotel por seguridad», dijo Deshmukh, mientras que otro responsable de su Ejecutivo aseguró que todas están seguras.
Sin embargo, durante las últimas horas se han registrado disparos y explosiones de baja intensidad y las televisiones han mostrado imágenes de la cúpula del Taj en llamas y de un incendio en una planta del Oberoi.
Una decena de terroristas
El Gobierno regional ha asegurado que en este último recinto podría haber entre 10 y 15 terroristas, mientras que un jefe policial aseguró al canal NDTV que cinco o seis hombres armados siguían a última hora de ayer dentro del Taj.
Un mando militar indio explicó que las fuerzas de seguridad estaban comprobando todas las habitaciones de ambos hoteles mientras continuaban los enfrentamientos con los terroristas.
Un número indeterminado de personas siguía retenido ayer también en el recinto judío Nariman House, donde se escucharon disparos durante gran parte del día.
En el Oberoi, a última hora de la tarde, siguían atrapados en sus habitaciones dos empresarios españoles, el consejero delegado de Ferrovial-Agromán, Alejandro de la Joya, y el director de Construcción Internacional de Isolux-Corsán, Álvaro Rengifo Abad.