El primer ministro checo confirma que organizará una misión de paz en Oriente Medio
La República Checa toma el relevo de Francia al frente de la Unión Europea
Liderarán la UE los próximos seis meses en medio de la tensión económica causada por la crisis
El primer ministro checo, Mirek Topolanek, confirmó que organizará una misión de paz en Oriente Próx
efe | praga
La República Checa asumió ayer, casi un lustro después de su integración en la Unión Europea, la batuta comunitaria al frente del Consejo de Ministros de la UE, en medio de la violenta crisis en Oriente Medio, la guerra del gas y la crisis financiero-económica mundial.
Sin superar aún la resaca de las festividades de fin de año, los checos -”considerados tradicionalmente como un pueblo euro-escéptico-” se han apresurado a lanzar mensajes claramente europeístas y la diplomacia del país ha asegurado que el trabajo que pretende realizar no será «una mera formalidad».
El primer ministro, Mirek Topolanek, confirmó ayer que la República Checa organizará y encabezará una misión de paz en Oriente Medio para tratar de lograr una tregua entre israelíes y palestinos, después de seis días de bombardeos israelíes sobre Gaza que según fuentes palestinas se saldaron con más de 400 muertos.
La misión que prepara Praga y que integrará, entre otros, el alto representante de la UE, Javier Solana, es una iniciativa que «depende de la Unión Europea» y que no contará con la ayuda de Estados Unidos debido al relevo en la Casa Blanca, el 20 de enero, explicó el jefe de Gobierno.
La actual tensión entre Moscú y Kiev debido a la llamada «guerra del gas» es otro de los conflictos en los que Praga deberá articular una posición conjunta de los Veintisiete, después de que el consorcio gasístico ruso Gazprom suspendiera ayer el suministro de gas a Ucrania, país que pidió a la UE que medie en este asunto.
Incertidumbre económica
Por si fuera poco, los checos, que se incorporaron a la UE en mayo de 2004 y toman ahora el relevo de Francia al frente de las estructuras comunitarias, deberán además liderar a la Unión los próximos seis meses en medio de la incertidumbre económica causada por la crisis financiera global.
Ya en los primeros compases del nuevo año, Praga aprovechó también para definirse acerca de su adopción del euro, un compromiso político que los checos han tardado en formular, mientras que sus vecinos eslovacos, con quienes integraron un día la desaparecida Checoslovaquia, adoptaron ayer la moneda única europea.
Además, resta todavía a Praga pronunciarse sobre un asunto de más calado: el Tratado de Lisboa, que ha mantenido en vilo a la mayoría de los socios de la UE que ya ratificaron el documento.