La policía disuelve una manifestación en recuerdo de las víctimas en Irán
La convocatoria ante la gran mezquita de Teherán y solicitada por el líder de la oposición Hosein Musavi no fue autorizada por el Ministerio del Interior iraní
Iraníes protestan durante una manifestación de la oposición a las afueras de Teherán.
La policía iraní disolvió ayer con gases lacrimógenos la manifestación convocada por la oposición en la explanada de la gran mezquita de Teherán para conmemorar, cuarenta días después, a las víctimas de la represión.
El homenaje fue convocado el miércoles por Mir Hosein Musavi, pidió autorización al ministerio del Interior aunque fue denegado.
En la las cercanías de la gran mezquita centenares de personas intentaban manifestarse en recuerdo a las personas fallecidas después de las pasadas elecciones en Irán que fueron consideradas «un fraude» por la oposición.
En los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía tres personas fueron detenidas que en su huida de la policía intentaron entrar en los comercios cercanos aunque se encontraban cerrados.
En las calles Joramshar y Abas Abad, cercanas a la mezquita, la policía, en motocicleta, se subió a las aceras para cargar contra los manifestantes, mientras las milicias islámicas Basij empleaban sus porras.
Los partidarios de Musaravi que vestían de negro en señal de duelo y portaban pañuelos verdes, lanzaron piedras y quemaron varios contenedores de basura.
En el cementerio de Behesht Zahra, al sur de Teherán, donde fueron enterrados varios de los manifestantes de los pasados enfrentamientos, un grupo numeroso, mayoritariamente de mujeres vestidas de negro, en señal de duelo, se acercaron a rezar sus fallecidos en medio de un fuerte dispositivo policial.
Los manifestantes gritaban «Alá es grande» y coreaban el nombre del líder de la oposición Musavi, mientras se agrupaban en torno a los bloques 2, 5 y 7 del cementerio donde está enterrada Neda Agha-”Soltan, la joven iraní de 26 años que murió de un disparo en el pecho y se convirtió en símbolo de las protestantes contra en régimen del presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Según algunas informaciones Musavi se acercó a la tumba de Neda Agha pero las fuerzas de seguridad le impidieron recitar los versos del Corán, al cumplirse los cuarenta días de la muerte de la joven, fin del luto chií.