Una auditoría avala el alto rendimiento de la unidad de trasplantes del Hospital
La donación de sangre de cordón umbilical alcanza al 15% de los partos, por debajo del 25% fijado como objetivo hace un año cuando se inició el procedimiento
Traslado de órganos desde el Hospital de León tras una extracción múltiple de corazón, hígado y riñó
La coordinación de los distintos servicios involucrados en la unidad de trasplantes del Hospital de León -”prácticamente todos los que forman parte del complejo hospitalario-” ha permitido que no se desaproveche ninguno de los órganos donados por las personas fallecidas en la uvi. Éste es el resultado de una auditoría externa encargada por la Organización Nacional de Trasplantes para evaluar el rendimiento del centro leonés en el aprovechamiento de los órganos extraídos tras la muerte de un donante. El equipo que realizó la auditoría revisó todos los historiales médicos y clínicos de las muertes cerebrales que se produjeron en el Hospital «para detectar posibles escapes», explica la coordinadora de trasplantes del centro hospitalario, Ana María Domínguez Berrot.
En el examen, que se prolongó durante tres meses, se estudió el funcionamiento del protocolo de detección del posibles donantes y del mantenimiento del órgano en perfectas condiciones para su utilización posterior por un paciente que lo necesite y que se encuentre en lista de espera. «No hay escapes ni pérdidas de órganos», explica Berrot.
Mejoras. Los auditores aconsejaron al centro hospitalario la adquisición de un Dople Transcraneal, aparato de última generación que mide el flujo sanguíneo y detecta unas horas antes la inminencia de una muerte cerebral. «Este aparato es útil también para intervenir antes e intentar que la muerte cerebral no se produzca».
Sin embargo, las expectativas del Hospital todavía no han logrado cubrir los objetivos de conseguir un 25% de donaciones de sangre de cordón umbilical. En un año se han extraído 96 cordones, de los que resultaron válidos 20, un 15%, cifra por debajo de los objetivos. Berrot insiste en que es necesario que las madres reciban más información durante el embarazo, «las matronas, que son las que llevan todo el peso de la extracción, están sobrecargadas de trabajo, y las futuras mamás no siempre están bien informadas de cómo deben actuar si quieren ser donantes». La coordinadora insiste en la necesidad de que las madres donen la sangre del cordón para los bancos públicos.