El PGOU de Villaquilambre diseña una ciudad de 46.000 habitantes en 25 años
El Pleno aprueba mañana el documento, a falta del visto bueno de la Junta, tras estimar el 63% de las 429 alegaciones. El plan permite construir 15.258 viviendas
Menos ruido, respeto a la identidad de los diez pueblos y grandes espacios verdes que recuperan la esencia medioambiental del municipio. Esas son tres de las líneas básicas que inspiran el primer Plan General de Ordenación Urbana que aprobará mañana Villaquilambre de forma provisional tras estimar el 63% de las 429 alegaciones.
Los otros pilares del planeamiento diseñado para los próximos 25 años son la integración de la actual barrera de la línea de Feve, que parte en dos el municipio, transformándolo en tranvía; la apuesta por las ciclovías como transporte ecológico y saludable; y la creación tanto de una vía paralela a la León-Collanzo para aliviar el tráfico, como la construcción de una ronda interior desde el cruce de los Hospitales hasta el nudo de La Granja para alejar los humos y el ruido de los vehículos de las zonas residenciales.
El Plan sustituye a las desfasadas normas de 1993, aprobadas cuando el municipio sólo alcanzaba los 5.000 habitantes frente a los 18.000 actuales. En grandes rasgos, el PGOU reserva suelo para la edificación de 15.258 viviendas, con un 30% de protección oficial, para crecer hipotéticamente hasta los 46.000 habitantes. Da una importancia esencial a la puesta en valor del río Torío y a la posible expansión de la Universidad, cruzando la Ronda Este. Por ello se guardan 120.000 m 2 .
También protege los molinos, bodegas y presas, que incluye en parques longitudinales para evitar las avenidas de aguas, al tiempo que se conservan como elementos ornamentales y de identidad, según destacó el concejal de Urbanismo, Jesús García. La arquitectura tradicional, casi desaparecida, merece una mención en los cascos de Villasinta y Villaobispo, donde, además, se reordenará el entorno de la Iglesia para crear un espacio peatonal y aparcamientos.
El concejal reitera que Villaquilambre «no quiere ser una ciudad dormitorio», por eso potencia las áreas de actividad con 600.000 m 2 más para el polígono industrial iniciado en 1999 y garantizando la compatibilidad de varios negocios con las áreas residenciales en la calle La Cerrada y el Portillín. Además, emerge un gran eje de equipamientos en la zona central, donde se concentrarán el tanatorio, el centro de salud, los futuros cuarteles de la Guardia Civil y la Policía, y el instituto. La Junta tiene tres meses para revisar el Plan.