Un entorno que albergó parte del burgo medieval al pie de la cerca
De acuerdo a la documentación que define la Zona 4 de protección arqueológica incluida en el PGOU, a lo largo de la Edad Media el área ocupada en estos momentos por la plaza de Santo Domingo albergó buena parte del burgo medieval, delimitado en esta zona por la cerca, donde se abría la Puerta de Fajeros. Recalca también que al exterior de la cerca se levantó a finales de esta época histórica el Convento de Santo Domingo, que fue destruido durante la Guerra de la Independencia.
En la zona noroccidental de la ciudad se situaba la pobla de Renueva, nacida al amparo del Monasterio de San Isidoro. Había una pequeña iglesia, derribada en 1948, vertebrándose en torno a la Rua Nova o camino francés que se dirigía al puente sobre el Bernesga.
Las excavaciones realizadas en el sector más al sur de la zona del edificio Pallarés y Botines han demostrado que la implantación romana no se ceñía únicamente a la parte alta del cerro, ocupando también el extremo oriental de la vega izquierda del río Bernesga, al pie del rellano de la terraza fluvial donde se asienta la vieja ciudad amurallada.