La crisis reflota un 30% el número de bañistas en las piscinas municipales
Los recortes en el presupuesto familiar de este verano condicionan los planes para las vacaciones y relanzan las actividades de ocio en instalaciones acuáticas
La crisis y el calor hacen que este mes de julio sea uno de los mejores para las instalaciones
El bolsillo y las altas temperaturas aúnan fuerzas provocando que, aproximadamente, un 30% más de personas acudan a las piscinas. Tradicionalmente, las piscinas se han visto relegadas a un plano secundario respecto a la playa; sin embargo, el coste que supone el traslado a las localidades con mar, el alojamiento y las diferentes alternativas de ocio diurno y nocturno, provocan que los «herederos» de los pueblos de la provincia opten por quedarse en casa. En verano, las localidades pequeñas duplican su población y se llenan de gente joven que elige la piscina como la mejor opción para pasar las calurosas tardes.
A pesar de que la provincia vive uno de sus veranos más calurosos, este incremento no es un caso puntual sino que se trata de una tendencia que se viene observando desde los últimos años. El típico turismo playero es sustituido por el agua dulce, en ocasiones mucho más económica y aún por explorar. Por eso, además de las habituales actividades, las piscinas municipales ofertan novedades como aquafitness, cursos de buceo o aperturas especiales por las noches. Este es, por ejemplo, el caso de la piscina de Santa María del Páramo que ha pasado de vender 3.195 entradas de lunes a viernes en julio del 2009, a 4.121 en el mismo mes de este año. La tendencia se acentúa durante los fines de semana en los que las instalaciones albergaban 1.671 personas, mientras que los sábados y domingos del 2010 han pasado 2.070 visitantes.
Calor y crisis. Estos son los datos, sin tener en cuenta a los socios que cuentan con bonos para entrar en las piscinas y que, en el caso de Santa María del Páramo son unas 400 personas. En las instalaciones de Cistierna también han notado un aumento en el número de socios, que en este verano se cifra en 586 personas, signo inequívoco de la predilección que los leoneses sienten por las piscinas de los municipios.
Asimismo, en Valencia de Don Juan hay una gran afluencia a las piscinas, y el incremento de este año resulta significativo. Mientras en el verano del 2009 se vendieron 93.512 entradas hasta el 9 de agosto, en este año hasta la misma fecha se han vendido 112.616: un 20,5% más que en el 2009, año que lideraba la historia del polideportivo. El verano del 2010 es, por el momento, el «rival a batir» en cuestión de porcentajes de asistencia. En Sahagún, la ocupación era de un 80% en el verano pasado; sin embargo, este año el recinto está completo al 100%.
Los datos hablan por sí solos ya que las piscinas de la provincia no recuerdan un verano mejor. El calor y la crisis, como si de una alineación de astros se tratase, hacen pasar a la historia el período estival del 2010. Con el verano, inevitablemente llega el calor por el que muchos leoneses suspiran durante el transcurso del duro invierno. Sin embargo, las altas temperaturas pueden ser peligrosas para la salud, generando calambres por la pérdida de sales y electrolitos, sensación de agotamiento por la deshidratación corporal, sed intensa, cefalea, vértigo o irritabilidad. Para combatir todos estos efectos, el agua se torna el elemento imprescindible durante el período estival, y por supuesto, los leoneses lo saben. Puede que este año más que nunca, ya que el mercurio ha subido hasta límites casi desconocidos en la provincia, lo que ha convertido a las piscinas en las «reinas» indiscutibles del mes de julio.
Los «estanques destinados al baño, a la natación o a otros ejercicios y deportes acuáticos», tal y como las define la RAE, y de las que ya disfrutaban en su tiempo los romanos, son la opción de ocio predilecta este verano. Los ayuntamientos de la provincia «hacen su agosto», en pleno mes de julio, «robando» turistas a los típicos destinos costeros. La mala situación económica de muchas familias provoca que las vacaciones fuera de la provincia se reduzcan o incluso se eliminen, y las principales beneficiadas sean las piscinas de los pueblos, principal destino turístico.