La merma de alumnos ha obligado ya a cerrar en León cuatro autoescuelas
Las matriculaciones para sacar el permiso de conducción caen entre un 25% y 30% provocando la pérdida del 10% de los empleos del sector en la provincia
La crisis también afecta a las autoescuelas de la provincia.
Una de las costumbres de culto entre los jóvenes leoneses, que marca el paso de la infancia a la juventud, es conseguir el permiso de conducción. Una costumbre que debido a la crisis está pasando a ser menos habitual entre muchos de los adolescentes de la provincia.
Las asociaciones de profesionales del sector vienen advirtiendo, que durante los dos últimos años, la tendencia apuntaba hacia un desplome de las matriculaciones en las autoescuelas con motivo de la coyuntura económica vivida en el país.
Según ha comentado a este periódico Benjamín Díez, presidente de la Asociación de Autoescuelas de León, el descenso ha continuado durante el presente año. Ha aseverado, además, que «la crisis está afectando muchísimo a este sector, quizás no tanto como en otros lugares de España, pero la evolución del sector esta siendo negativa».
Los datos apuntan a que las matriculaciones en las autoescuelas están descendiendo entre un 25% y un 30% en León. Algunas previsiones indican que en el conjunto de España podría haber un descenso en torno a un 50%.
Díez ha apuntado que «por primera vez en el sector hay profesores en paro», una situación insólita hasta el momento que León desconocía. Han cerrado un total de cuatro autoescuelas, lo que significa que, aproximadamente, se han podido perder un 10% de los empleos. Personas que han pasado a engrosar las listas del paro en la provincia.
También en verano . A falta de conocer los datos definitivos sobre el ejercicio del 2010, los registrados en el 2009 ratifican los peores pronósticos. En el año anterior se registraron un millón de licencias en el conjunto del país, 370.000 menos que el 2008, es decir, un descenso de un 27%. La crisis que ha estado deteriorando la economía durante los últimos años y la lenta recuperación, iniciada en enero de este año, parece no ser suficiente para el sector de las autoescuelas.
El verano siempre ha sido la época dorada del año para las autoescuelas. «Desde los primeros meses de verano hasta octubre era el mejor periodo para el negocio. Esta era la época escogida por la mayoría de los nuevos conductores». Durante las vacaciones estivales las autoescuelas llenaban sus aulas cargadas de jóvenes, incluso muchos tenían que permanecer durante algún tiempo en lista de espera.
Debido a este colapso, muchos de los estudiantes que pretendían sacarse el carné, tenían que marcharse a otras autoescuelas. Lo cierto, es que siguen siendo los mejores meses para el sector, pero la coyuntura que atraviesa el país actualmente ha frenado los positivos resultados económicos que venían registrando estos negocios en los años previos al «crack mundial» que afectó el país durante el otoño del 2008 y el 2009.
De momento desde la Asociación de Autoescuelas de León, a través de su director Benjamín Diez, afirma que a pesar de la lenta pero constante recuperación económica que dio comienzo en el primer trimestre del año, «por ahora nos mantenemos a la expectativa hasta que cerremos el año y podamos hacer balance».
Soluciones posibles. Respecto a las posibles soluciones para el sector, el presidente de la asociación, Benjamín Díez, pide «más entendimiento, más unión y más coordinación entre los agentes implicados», para lograr solventar las dificultades económicas que esta sufriendo el gremio de las autoescuelas en la provicia.
No obstante, según apunta el presidente de la asociación, las autoesculas leonesas durante el pasado año registraron un incremento al finalizar, que hicieron engordar las cuentas de resultados de las empresas. Esta subida se concentró en los permisos de tipo «A», que son los que permiten la conducción de motos.
El crecimiento de las matrículas en este tipo de licencias fue debido a un cambio en el reglamento. Dicho cambio consistió en la creación del nuevo carné de moto «A2» que se unió a los ya existentes «A1» y «A». Muchos de los nuevos conductores se apresuraron a obtener sus permisos antes de que entrase en vigor la novedosa normativa de circulación.