La Audiencia de Palencia ratifica la pena al maquinista de Villada
Le impone dos años de cárcel por el accidente con 7 muertos
La Audiencia Provincial de Palencia ha confirmado de forma íntegra la sentencia del Juzgado de lo Penal de la ciudad que condenaba a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación a José Luis Pérez González, de 50 años, natural de León y conductor del tren Hendaya-Vigo que descarriló a la entrada de la estación de la localidad de Villada en agosto de 2006, causando siete muertos y 105 heridos de diversa consideración, muchos de los cuales ya han sido indemnizados.
El fallo de la sección primera de la Audiencia palentina desestima el recuso de apelación y mantiene que el conductor del tren es autor de siete delitos de homicidio por imprudencia grave profesional, así como de otros 86 delitos de lesiones por imprudencia grave profesional, concurriendo la circunstancia atenuante de reparación del daño muy cualificada, tal y como reflejaba la sentencia del 20 de abril del Juzgado de lo Penal de Palencia, que celebró el juicio por este caso durante cinco días en noviembre de 2009.
Este fallo rebajaba en medio año de prisión la petición de condena solicitada por el fiscal. Además, en concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar conjunta y solidariamente a través de la entidad aseguradora AXA a varias víctimas, al ser considerado responsable civil directo, mientras que como responsable civil subsidiaria figura la entidad Renfe operadora. Las indemnizaciones oscilan entre un máximo 216.000 euros y un mínimo de 63 euros y suman globalmente en torno a los 1,3 millones de euros.
En la sentencia del juzgado se declaraba probado que hubo error humano ya que tanto los sistemas de Señales Visuales, como el denominado de Balizas (ASFA), funcionaron correctamente enviando la información precisa al maquinista. Este, a su vez, confirmó dicha recepción accionando por dos veces el pulsador de reconocimiento del aviso para reducir la velocidad a la entrada de la estación de Villada.
Se consideraba que, a pesar de que la recepción de dichas señales obligaban al maquinista a reducir la velocidad para pasar por el cambio de vía a una velocidad no superior a 30 kilómetros por hora no la redujo, circulando en el momento en que se produjo el cambio de vía a 125 kilómetros por hora. Según el fallo judicial se ocasionó por dicho exceso de velocidad el descarrilamiento de los coches, colisionando los dos primeros con tres columnas de electrificación y, posteriormente, con los pilares centrales de sujeción del paso superior de la carretera que existe a la entrada de la estación de tren de Villada.
Atenuante de auxilio. Además, se apuntó, que inmediatamente después de producirse el accidente el acusado pidió auxilio al jefe del centro de control de León para que enviara servicios de socorro y atender a los heridos, ayudando a evacuarles de las vías para evitar mayores desgracias. Por su parte la compañía de seguros Axa ha tratado de disminuir los efectos del hecho indemnizando a los familiares de los fallecidos y a casi todos los lesionados.
En bastantes casos, incluso se hizo antes de que los heridos pusieran denuncia alguna y sin informe del médico forense, pero con aplicación del baremo de circulación de accidentes de tráfico. Además, se tuvo en cuenta como atenuante que el acusado pidió perdón a las víctimas, al inicio de la vista oral y al final, en el turno de última palabra, donde manifestó que él vio vía libre pero que si había cometido algún fallo pedía perdón a todos.