La Junta rechaza modificar las guardias nocturnas rurales de las farmacias
El presidente del colegio de León espera que Sanidad haga cambios el próximo año
La Consejería de Sanidad rechaza modificar las jornadas de guardias nocturnas farmacéuticas en el medio rural, tal y como solicitó el Colegio de Farmacéuticos de León en un escrito presentado en el servicio territorial en León en noviembre. La Junta mantiene intactos los servicios farmacéuticos nocturnos en los pueblos, incluida la botica de Truchas, a la que la Ley obliga, por ser la única de la comarca, a abrir las 24 horas del día durante los 365 días del año.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de León, Antonio Carrasco, asegura a este periódico que la decisión de los responsables sanitarios de la Comunidad tiene una doble lectura. Cree positivo que la Consejería de Sanidad considere necesario el servicio farmacéutico en los pueblos-”argumento que también utilizan los alcaldes de los pueblos-”, «aunque los farmacéuticos asumamos un esfuerzo personal y económico en ofrecer ese servicio, porque la vocación de los farmacéuticos es la de servicio público», afirma. Entre las interpretaciones positivas destaca que «la recepción de la propuesta ha sido buena, han mostrado interés y nos han escuchado, se han sensibilizado con el problema», motivos por los que espera una reestructuración de las guardias para el próximo año. «Por lo que nosotros interpretamos, la Junta pretende hacer cambios que afectarán a toda la Comunidad y no sólo a una provincia en concreto».
La opinión negativa es que ninguna de las tres propuestas del Colegio de Farmacéuticos de León sale adelante, al menos de momento. «Valoramos positivamente que la Junta y los alcaldes de los pueblos reconozcan que la farmacia es un servicio necesario para la zona y el esfuerzo que hacen los farmacéuticos para mantenerlo». El colegio de León propuso a la Junta una modificación de la orden del 2 de marzo de 1998 por la que se determinan los horarios mínimos oficiales de apertura, de guardias, urgencias y vacaciones de las farmacias y poder eliminar o reestructurar las guardias nocturnas en la zona rural. Los tres cambios fundamentales propuestos son el reparto de guardias en la zona de Valencia de Don Juan, Sahagún y Santa María del Páramo, la apertura de un botiquín en los pueblos de la montaña de más difícil acceso o la remuneración de las horas de guardia, como ocurre con otros profesionales sanitarios.
El colegio de León considera ruinosa económicamente la apertura de la farmacia a partir de las doce de la noche, por la disminución de la población y las continuas bajadas del precio de los medicamentos. Treinta farmacias están obligadas por ley a hacer más de una semana al mes de guardia nocturna. Carrasco argumenta que los habitantes de los pueblos casi no utilizan las guardias porque los centros de salud disponen de monodosis de medicamento y los casos graves van al Hospital de León.