Chicane en liquidación
El asfalto marca el trazado norte de la León-Valladolid, que afecta a la circulación de la N-601 y la carretera a Boñar.
La León-Valladolid avanza lenta y segura en el tramo norte, que lleva la A-60 desde la salida de Puente Castro al vértice de Puente Villarente, junto al Porma.
La novedad tras los dos meses veraniegos en los que se han agilizado las obras con más operarios, más medios técnicos y humanos es el alquitrán que marca ahora la traza de la autovía.
El avance en la infraestructura se advierte ya como un alivio próximo para los usuarios de las vías que cruza o salva la nueva autovía, que ha afectado de forma severa a las comunicaciones de la entrada este a la ciudad, a través de la N-601, o desde la montaña del Porma y el Condado. Esta carretera, precisamente, será la primera que se beneficie de la reforma, el paso elevado sobre la A-60 que aboca al río Porma, ahora desviada hacia una curva pronunciada que desde hace más afecta y entorpece el acceso a urbanizaciones y localidades de la zona. Una chicane en toda regla que puede tener los días contados, según avanzaban ayer los tramos asfaltados en el entorno. Tanto el dibujo para acceder a la futura autovía como la capa de rodamiento para el puente con el que la comarcal a Boñar salvará la A-60 anuncian un regreso a la normalidad que tanto demandan los automovilistas y vecinos de la zona, envueltos en la zozobra de un desvío con fuerte contestación social.
Peor solución se advierte para la chicane artificial creada en Arcahueja, en cuyo entorno se avanza también en los accesos a la autovía con lineales de alquitrán.
El salto cualitativo en las obras de la León-Valladolid no garantiza sin embargo una finalización próxima del trazado más al norte, antes de que cruce el río Porma, que habilitaría a parte de los usuarios de la N-601 evitar circular por la nacional.
Desde Fomento se evita poner fecha a la conclusión del vial, detenido en el entorno de Lancia por el efecto que supondría para los restos arqueológicos encontrados en la zona. De momento, entre León y Puente Villarente se ve otra fluidez.