Los trabajadores de Elmar se reúnen el martes con Trabajo para negociar soluciones
Denuncian que Pescapuerta continúa trasladando mercancía a sus instalaciones en Vigo.
Los trabajadores se concentraron ayer ante la sede de la Delegación de la Junta.
Los trabajadores de Elmar, acompañados de los responsables provinciales de CC.OO. y UGT, se manifestaron ayer ante la Delegación de la Junta en León para llamar la atención sobre la situación por la que atraviesa la empresa, y denunciar el desmantelamiento que está sufriendo mientras la mayor parte de su plantilla se encuentra en un expediente de regulación de empleo.
El comité de empresa se reunió con el delegado territorial, Guillermo García, que se comprometió a trasladar a los responsables de Empleo en Valladolid el requerimiento de los trabajadores.
Pescapuerta, el grupo gallego que adquirió la entonces empresa de capital local Elmar, está llevando a cabo un proceso de concentración de las mercancías en sus nuevas instalaciones en Vigo, desde donde pretende centralizar las tareas de distribución. Los trabajadores temen que se dejen en la planta de Onzonilla apenas 300 toneladas de productos congelados, para atender únicamente el mercado local, frente a las 1.000 toneladas que movía hasta ahora la planta leonesa.
Reunión con Trabajo. Los empleados de Elmar tienen previsto reunirse el próximo martes con las autoridades de Trabajo en la provincia, con el fin de analizar la situación de la empresa y sobre todo de los trabajadores afectados por el expediente de regulación de empleo en el que se encuentran inmersos actualmente.
Los trabajadores temen que de llevarse a cabo la drástica reducción de actividad que se advierte en la planta leonesa, sobre la que además denuncian que la compañía mantiene un absoluto silencio, buena parte de estos empleos estarán definitivamente en el aire, y los trabajadores serán despedidos.
La dirección justificó la semana pasada la salida de productos congelados hacia Vigo en que será este el centro desde donde se lleve a cabo la distribución del grupo; pero los trabajadores temen ahora que la empresa presente un expediente de extinción para los empleos relacionados con la logística, y que afectaría también a las oficinas.
El ERE aprobado a finales de septiembre afecta ahora a 144 trabajadores de la empresa, que han visto reducidas sus jornadas a 15 días al mes. Unas condiciones que, según los trabajadores, deberían mantenerse hasta marzo, aunque la empresa sólo está comprometida a respetar los puestos de trabajo hasta enero. Los trabajadores temen que si la producción se mantiene en los niveles actuales acaben produciéndose despidos.
Los trabajadores llevan a cabo estos días un calendario de encuentros con responsables políticos para llamar la atención sobre la situación a la que se enfrenta la empresa. Fuentes de los trabajadores señalaron ayer que varios delegados comerciales han recibido la orden de remitir sus pedidos a la polanta de Pescapuerta en Vigo.