El PP aprueba un presupuesto que «huye de mentiras, errores y engaños»
La oposición arremete contra los recortes en obras y servicios a los pueblos.
Isabel Carrasco comenta aspectos del debate con Jaime González, ayer en el Pleno.
La mayoría absoluta del PP sacó ayer adelante el presupuesto del 2012, unas cuentas que caen a niveles del 2004 y pierden 30,5 millones respecto al ejercicio que ahora termina. Los populares aprobaron en solitario el nuevo balance (algo más de 131,5 millones de euros) que contó con las críticas unánimes de la oposición. Los socialistas y el diputado leonesista votaron en contra al considerar que «no es inversor» y recorta obras y servicios a los pueblos.
«Este es el presupuesto que necesita la Diputación», enfatizó el portavoz del equipo de gobierno, después de escuchar los reproches del PSOE y la UPL. «Son cobardes, antisociales, profundamente insolidarios, nulamente reivindicativos y suponen una caída dramática de las inversiones», aseguró el líder de los socialistas en la institución provincial, Ibán García del Blanco. «Hoy es un mal día para la provincia, vuelven a machacar a los más débiles, (en referencia a las juntas vecinales)», comentó el diputado leonesista Lázaro García Bayón.
Un debate en que el papel de las diputaciones volvió a convertirse en arma arrojadiza entre socialistas y populares. También el asunto de las competencias impropias, que el año que viene supondrá un desembolso de 20,1 millones de euros para las arcas provinciales, fue tema de polémica entre el PP y la oposición.
Antes de producirse la votación, García del Blanco propuso al equipo de gobierno una serie de propuestas, que de ser aceptadas harían cambiar el sentido del voto del PSOE. Entre ellas, el mantenimiento de la inversión en los pueblos y del gasto social, la no renuncia a las reivindicaciones de más fondos a otras administraciones, la bajada del sueldo de la presidenta, la eliminación de las remuneraciones por asistencia a los consejos del ILC para aquellos miembros que cuenten con dedicación exclusiva y de las asistencias al Palacio de los Guzmanes, entre otros aspectos.
Ante esta cascada de peticiones, Jaime González replicó: «Tomamos nota de sus propuestas, las valoraremos. Hoy no es momento de abordar asuntos que no están incluidos en el orden del día; es posible que reconsideremos muchas de estas cosas». Insistió una vez más en que el presupuesto del 2012 es «adecuado a la realidad; huimos de la mentira, el error y el engaño». Los socialistas preguntaron en el debate al PP qué sentido tiene la pervivencia de la Diputación con los recortes que sufren los pueblos.
«¿Cómo se justifica su papel en el futuro?», exclamó García del Blanco. «Dicen que no creen en las diputaciones, sobreviven porque no gobiernan ustedes, recuerden que Rubalcaba llevaba en su programa la desaparición de estas instituciones». Añadió, igualmente que la provincia precisa una administración y advirtió de que su desaparición supondría «destruir el último bastión de identidad de la provincia, les pido que como leoneses reflexionen; la Diputación es muy necesaria para contribuir a mejorar la maltrecha vida de los ciudadanos de la provincia en estos momentos, ante la crisis».
«Si la Diputación no pone el acento en las inversiones en los pueblos, no sirve para nada de nada», dijo Del Blanco.
Los socialistas también se preguntaron dónde está el dinero de la UE, «después de crear a bombo y platillo una plaza para conseguir fondos de Bruselas que nos cuesta más de 40.000 euros al año». González le contestó que tramitan una serie de fondos que por ahora no pueden incluirse en las cuentas 2012.