Feve cortará Álvaro López Núñez el lunes y abrirá el nuevo viaducto
Las obras del nuevo puente obligan a desviar el tráfico hasta mediados de octubre.
Los operarios cumplieron ayer con el asfaltado de la calzada del viaducto.
Fiel a los plazos marcados en el papel, el nuevo viaducto sobre la línea de Feve se abrirá el lunes. El mismo día en el que se cortará la circulación en Álvaro López Núñez para proceder al derribo del puente de los Maristas, que será levantado de nuevo con la suficiente luz, tanto horizontal como vertical, para poder permitir el paso de los convoyes en doble vía y una senda peatonal y de bicicletas que recorrerá la traza del tren. Un corte que se prolongará hasta mediados del mes de octubre, según las previsiones de la compañía ferroviaria, lo que obligará a desviar el tráfico: quienes quieran seguir hacia Ramón y Cajal pueden hacerlo por el nueva calle; mientras que quienes quieran acceder desde Álvaro López Núñez hacia San Mamés, Nocedo y La Palomera, o al revés, tendrán que dirigirse por Mariano Andrés y cruzar por la reformada plaza de Juan de Austria.
La organización de los desvíos se hace después de desechar la utilización del viaducto con doble sentido. Una opción que se había previsto comunicar Era del Moro con Álvaro López Núñez, sin necesidad de subir hasta Mariano Andrés o bajar por la calle La Torre y Padre Isla, pero que necesitaba habilitar una pequeña obra de adecuación del giro a la derecha.
La eliminación de esta alternativa hace que el nuevo puente funcione como lo hará siempre. Un solo carril de bajada, con 4,5 metros de calzada, en lugar de los dos que se habían pintado sobre el plano, y una acera de 3 metros en el lado derecho, donde el muro de protección del viaducto se une con la acera de la manzana de edificios.
Los últimos remates se harán a lo largo de la presente semana para cumplir con el objetivo de apertura del lunes. Labores que ya cuentan con la plancha de asfaltado de la calzada de los vehículos, repisada ayer por las máquinas para que se pueda proceder a la señalización horizontal antes del fin de semana. El mismo plazo que se da para el adoquinado de la acera y el acabado de los muros de protección que enmarcan el viaducto, que arranca desde el entronque de Álvaro López Núñez con Bilbao y desemboca en Ramón y Cajal, casi a la misma altura que lo hace Era del Moro.
Una vía que contribuirá a desahogar el tráfico de la plaza del Espolón y mejorar las comunicaciones de toda la zona, a la espera de que la futura urbanización del sector abra las otras dos calles dibujadas: la prolongación de Bilbao hasta Padre Isla y la paralela a Renueva.