Vallas reforzadas, policías y un paso de cebra para mejorar el acceso a Maristas
Los responsables municipales, ayer, en la reunión con la dirección del colegio de los Maristas.
El Ayuntamiento garantizará la seguridad de los alumnos del colegio de los Maristas, en la calle Álvaro López Núñez, con la instalación de vallas metálicas y mayores controles por parte de la Policía Local mientras duren las obras del nuevo puente de Feve, que se espera que concluyan a finales de octubre.
Durante algo menos de dos meses, los estudiantes de este centro tendrán que convivir a diario a la hora de entrar y salir del colegio con los trabajos que se ejecutan para la integración ferroviaria, que se centran ahora mismo en la zona.
Los concejales de Urbanismo y Tráfico, Belén Martín Granizo y Ricardo Gavilanes respectivamente, y el responsable de la Policía Local, Martín Muñoz, mantuvieron ayer una reunión con los responsables de los Maristas para fijar las medidas más urgentes. Según explicó Belén Martín-Granizo, se marcará un paso de cebra en la calle Bilbao, se coordinará la llegada de los autobuses y se sustituirán las vallas metálicas por otras opacas con el fin de que «no haya ningún riesgo» para los alumnos.
Las obras en la zona de los Maristas incluirán una nueva rampa, la ampliación de la puerta del patio y la construcción de un nuevo muro a cambio de perder metros de zona de recreo.