Vestas inicia ajustes en los que prevé prescindir de 50 temporales en León
La multinacional no garantiza la renovación del 9% de estos contratos en Villadangos.
La factoría danesa belga Vestas en Villadangos del Páramo.
El fabricante de aerogeneradores Vestas prevé prescindir de cincuenta trabajadores con contrato temporal en la planta de Villadangos, según confirman desde la multinacional que aseguran que «debido al plan de reorganización mundial, la fábrica de góndolas y bujes de Villadangos del Páramo en estos momentos no puede garantizar con toda seguridad la renovación de todos los contratos temporales». La planta de León cuenta actualmente con 550 trabajadores de los que un 9% son trabajadores temporales.
Desde la multinacional se asegura que, «de momento», la planta de León trabaja en los pedidos contratatos, pero no aclara las previsiones una vez terminada la carga de trabajo actual, «veremos lo que pasa una vez se terminen esos contratos temporales, que se irán acabando escalonadamente».
La empresa concluirá los pedidos actuales en diciembre, fecha a partir de la cual no quiere pronunciarse. Los trabajadores esperan que los directivos de la multinacional se comuniquen los planes a la plantilla a lo largo de esta semana.
Vestas inició ayer ajustes en parte de su tejido productivo en España con la paralización de la producción de su planta soriana de sistemas de control de Olvega y la reducción de la capacidad de producción de la fábrica de palas ubicada en la localidad ciudadrealeña de Daimiel, anunció la compañía.
Esta medida afecta a un total de 246 trabajadores, entre ellos los 96 empleados de la planta de Soria y el 30% de los 500 empleados de las instalaciones de Daimiel. Esta decisión se produce como consecuencia de un proceso de ajuste de capacidad de producción con el objetivo de adaptarse a la demanda actual y al nivel de actividad previsto para los próximos años.
Además, Vestas intentará reducir sus costes fijos para mejorar su competitividad a largo plazo, según informa en un comunicado.
Paralización de proyectos
La empresa asegura que, en el caso de España, la situación de incertidumbre regulatoria y el actual entorno económico en España de los últimos años «ha afectado en gran medida al desarrollo de la eólica». Esto se suma a que en el 2011 los pedidos fueron menos de 100MW y los de 2010, 220 MW, frente a una media superior a 1.500MW en años anteriores.
«La decisión tomada ha sido realmente difícil, pero necesaria a la hora de ajustarse a la demanda, reducir costes y devolver la rentabilidad a Vestas», afirma la compañía en un comunicado.
La paralización de los proyectos españoles provocó que en octubre del 2010 la empresa iniciara un expediente de regulación de empleo, en principio por 12 meses, para 200 trabajadores de su plantilla.
En junio, con la regulación vigente, inició la contratación de nuevos trabajadores para atender los pedidos de la multinacional en otros países.