Villanueva insiste en prescindir de los 20 orientadores laborales del Ecyl en León
Los afectados por el ERE cuestionan «a quién beneficia la externalización del servicio».
Los técnicos de modernización despedidos en junio llevaron a cabo movilizaciones.
Los orientadores laborales de la Junta de Castilla y León, a los que la Consejería de Economía y Empleo planteó un expediente de extinción de empleo en plenas navidades, advirtieron ayer tras un nuevo fracaso negociador con los responsables del servicio público de empleo de que responderán a los despidos planteados. Los trabajadores, 114 en toda la Comunidad, 20 de ellos repartidos por la provincia de León, consideran sus despidos no sólo innecesarios, sino «tremendamente inoportunos, porque se producen en el momento en el que mayor número de parados hay, cuando precisamente se necesita mayor apoyo por parte de profesionales preparados para volver al mercado laboral».
Así lo afirma un portavoz de los trabajadores, que ayer rechazaron la última oferta negociadora planteada por el servicio público de empleo, el Ecyl, que depende de la Junta. Una oferta que pasa por dejar dos orientadores itinerantes en cada una de las provincias de la Comunidad, y siete en total para toda la zona rural de Castilla y León, «lo que de entrada implicaría que algunas provincias partirían ya como de segunda división». Además, otros 13 orientadores trabajarían en la gerencia de Valladolid.
Innecesario
El comité intercentros insistió ayer en que no aceptará ningún despido, y reclamó a la Consejería de Economía y Empleo mayor voluntad de diálogo. Advirtió también de que llevarán los despidos a los tribunales, «a lo que la Junta contestó que esta vez se habían asesorado muy bien». Para evitar sentencias que le obligan a readmitir a los trabajadores del servicio público, como los que despidió en junio.
Ecyl y comité tienen ahora pendientes dos últimas reuniones, los días 16 y 19 de este mes, antes de cerrar el periodo de consultas. Antes los representantes laborales mantendrán un encuentro en el que decidirán qué medidas de presión llevarán a cabo, ante «la negativa de la Junta a negociar otras salidas».
Los trabajadores han reclamado a Economía que valore hacer sus ajustes con otras partidas presupuestarias, en lugar de recortar servicios a los parados (más de 48.000 sólo en la provincia de León). «Pero para el Ecyl parece que no somos indispensables. Dicen que tienen a 52 personas para cubrir los huecos. Pero no se trata de rellenar, sino de tener a técnicos bien preparados para asesorar a los parados. Esta falta de apuesta por la calidad en un servicio que consideramos vital en este momento es lo que nos indigna».
Defensa del Ecyl
Los orientadores laborales aseguran que su empeño «no es defender sólo nuestros empleos, sino al Ecyl». De hecho, remarcan que «no podemos dejar que se pierda un servicio público, gratuito y de calidad»; mientras se preguntan «si no acabarán teniendo que pagar los parados a una empresa de colocación privada. Hay que preguntarse a quíen conviene la externalización del servicio que prepara la Junta».
La Consejería de Economía y Empleo que dirige Tomás Villanueva alega motivos económicos para justificar el despido de los especialistas en asesorar a los parados a buscar un nuevo empleo, «un servicio para un colectivo especialmente desfavorecido». Los trabajadores afectados por el ERE de extinción califican de «paradoja» que se «aleguen motivos económicos en el momento más grave de la crisis, y se despida a quien trabaja para los despedidos».