Sanidad paraliza en Elmar 1.340 kilos de «reelaborados» con producto caducado
El comité denuncia que 91 palés con mercancía pasada de fecha se enviaron a Vigo.
Imagen de archivo de las instalaciones de Elmar en el Polígono Industrial de León.
Los servicios de Sanidad de la Junta de Castilla y León tienen paralizados en la planta de Elmar 1.340 kilos de productos listos para la distribución, que han sido reelaborados con material cuya fecha de consumo preferente ha caducado. Las autoridades sanitarias requirieron información a la empresa, perteneciente al grupo Pescapuerta, sobre el almacenamiento de material caducado. Aunque en un primer momento, según el comité de empresa, el veterinario de la Junta no inspeccionó las cámaras, finalmente se descubrieron otros ocho palés con productos caducados.
Los trabajadores denuncian que es una práctica habitual la «reelaboración» de productos (Elmar está especializada en alimentos ultracongelados) cuya fecha de consumo preferente ha concluido. En ocasiones de elabora otro tipo de alimentos, y en otras se realizan una serie de análisis microbiológicos y de alergénicos que, si no revelan alteraciones, permiten «renovar» la fecha de caducidad de los productos y sacarlos a la venta, según explicó ayer el presidente del comité de empresa de la planta leonesa, Ricardo López (USO).
Más palés
López aseguró también ayer que otros 91 palés con productos en las mismas condiciones de caducidad que estaban almacenados en las naves leonesas habían salido la semana pasada en tres trailers con destino a las plantas que el grupo gallego tiene en Vigo. «La empresa dice que son para destruirlos, pero sabemos que si los análisis son adecuados el producto se reutiliza».
El representante de los trabajadores criticó también las acusaciones que asegura que se han hecho contra los trabajadores de las cámaras, a los que se achaca falta de control en los lotes que provoca que la mercancía caduque.
Los lotes de productos ahora paralizados por la Junta contienen desde rodajas de merluza a palitos de pescado, y otra serie de preparaciones que se elaboran en la planta leonesa. «Con la anterior empresa, Condesa, los análisis que se pedían a los productos eran más exhaustivos, pero ahora Pescapuerta asegura que los veterinarios de la Junta de Castilla y León tienen autorizadas estas prácticas».
Los periodos de caducidad y consumo preferente de los alimentos ultracongelados que comercializa Pescapuerta oscilan entre los 15 y los 18 meses. «Otros salen con etiquetas con caducidad inferior, de un año por ejemplo. Esos suelen ser reelaborados».
Ricardo López denuncia también que en la visita que realizó el delegado de la Junta a la planta leonesa el pasado mes de julio la dirección aseguró que la norma de calidad ISO 9001 iba a ser sutituida por otra garantía; «sin embargo, no se ha renovado».
El representante sindical denunció también ayer que entre las prácticas irregulares a que les obliga Pescapuerta se cuenta la fabricación de 186 cajas de dos kilos cada una de gamba a la gabardina, que fueron «tiradas a la basura tras una inspección de la Junta. La máquina con la que se realizan fue subvencionada, pero en uno de los controles realizados se detectó un organismo que no es perjudicial para el consumo humano, pero no permite la fabricación. Ante la inminencia de la inspección administrativa, se fabricó la mercancía, y luego se tiró».