Un error de cálculo que deja al límite a la ULE
A la ya maltrecha situación de las arcas universitarias, que arrastra una deuda y un préstamo con la Junta de más de veinte millones de euros, se suma que las previsiones de ingresos que realizó la Junta ante la subida de las tasas universitarias no se han cumplido. Ahora la ULE se ve abocada a tener que reducir sus gastos de todas las partidas para alcanzar el equilibrio presupuestarios. Precisamente, el aval de la Junta para hacer frente a la deuda obliga a la ULE a rendir cuentas todos los meses ante la Consejería de Hacienda que no permitirá el más mínimo desvío. El rector ya ha planteado recortes no sólo en los contratos de suministros, que descenderán hasta un veinte por ciento, sino también en la reorganización de centros o la disminución del horario de apertura de los campus a partir del próximo curso, además de una estricta política de reducción del gasto Estas medidas no cubrirán el desfase de 3,4 millones de este ejercicio, lo que obliga al rector a pensar en reducción de plantilla.