«Los acuerdos de Ginebra no están actualizados para la protección de los refugiados»
. La directora del Servicio al Refugiado alerta en León sobre el incremento de los que huyen por amenazas.
Merlys Mosquera, en la Universidad de León.
Las guerras y los desastres naturales han provocado la migración forzosa de 44 millones de personas en el mundo. Pero hay un nuevo perfil de refugiado, el que huye tras una amenaza directa de sus perseguidores. Este nuevo conflicto, que escapa a los controles de los organismos internacionales, es el nuevo refugiado. La directora del servicio Jesuita a Refugiados para América Latina y Caribe, Merlys Mosquera, alertó en León sobre la inexistencia de una herramienta jurídica que les proteja. «En Ámerica Latina hay dos focos que generan migración forzosa. En Colombia cinco millones de personas están como desplazados internos y 400.000 viven en las fronteras. En Haití, después del terremoto, hay todavía 350.000 personas que viven en campamentos».
Mosquera, que se desplazó a León de la mano de la delegación de León de Entreculturas, asegura a este periódico que el nuevo perfil de migrante forzoso obliga a la comunidad internacional «a actualizar los acuerdos de Ginebra que se firmaron tras la II Guerra Mundial, que no funciona actualmente. Es necesario reactualizar las convenciones en función de las necesidades actuales». Mosquera avisa: «Cada vez se desconocen más las razones por las que las personas huyen de sus países. En el caso del conflicto armado colombiano hay una tendencia mayor a que esa violencia se haga con amenazas directas y eso se desconoce».
Mosquera es crítica con la política actual española para los refugiados «la legislación que se está aplicando va cada vez más en detrimento de la protección de los refugiados».
La directora del servicio jesuita, que ayer ofreció una conferencia titulada Educación en tiempo de espera en la Facultad de Educación, alerta sobre la pérdida «de recursos intelectuales, comunitarios y personales que de los refugiados, que si se ofrece una adecuada oportunidad para su integración sirven para potenciar las comunidades a las que llegan».
Aumento de la xenofobia
Mosquera cree que la crisis económica puede aumentar el sentimiento de xenofobia. «En este momento hay mucho riesgo de xenofobia. La crisis, si no se trabaja de forma adecuada, puede ser un factor que aumente la xenofobia».
La concienciación de Entreculturas está centrada en la educación. «Aquí creemos que la educación debe ofrecer oportunidades a estas personas. Es una de las mejores salidas porque no sólo permite el desarrollo de ellos como individuos sino que la sociedad a la que llegan pueda contar con sujetos que aportan y no sólo sean una carga para la sociedad. Es importante que se garantice el derecho a la educación de estas personas y en este sentido Entreculturas, como organización española que promueve la educación, aporta también mucho a estos países y estas realidades».
Recuerda que el 80% de la población de Haití recibe una educación privada. «No hay oportunidades para los niños y adolescentes puedan disfrutar del derecho a la educación y eso es un problema serio que debería abordar la comunidad internacional».