El transporte pierde 600 empleos por la crisis y vuelve a precios de hace 20 años
Foto de archivo de una de las últimas fiestas de San Cristóbal en León.
El sector del transporte en León celebra este sábado la fiesta de su patrón, San Cristóbal, entre el azote de la crisis y la esperanza de que, tarde o temprano, las cosas tienen que volver a ir a mejor. «O al menos eso esperamos, porque si no, no estaríamos aquí», señala el presidente de Altradime, Pablo Lorenzo, la asociación mayoritaria en la provincia. En los últimos años, León ha perdido más de 600 puestos de trabajo directos como consecuencia de la situación económica y ha vuelto a precios que hace 20 años, añade el presidente de la patronal.
Los actos del sábado consistirán en una misa y una concentración en el restaurante Nando de la N-630.
La situación, según la patronal leonesa, no ha ido a peor en el último año, «pero tampoco a mejor», añade Lorenzo, en un mensaje que, sobre todo, busca que los profesionales no se desmoralicen más.
En estos momentos, en la provincia trabajan 2.800 transportistas frente a los 3.400 de hace cinco años, a los que se suman un número importante de empleos indirectos entre talleres, concesionarios, neumáticos, seguros.... Empleos que también se han perdido en parte.
Las principales reivindicaciones del sector pasan por la nueva ley del Transportes que está tramitando el Gobierno y la exigencia de los transportistas de que se garanticen los pagos a 30 días. En este sentido, según asegura Pablo Lorenzo, debe existir una obligación de la empresa para la que se realiza el transporte, ya que muchas veces los intermediarios no pagan al camionero cuando ellos sí han recibido el dinero por el traslado de la mercancía.
Los transportistas, por otro lado, no están en contra de la liberalización del ferrocarril. A juicio de Altradime, el transporte por carretera seguirá existiendo y será el tren quien tenga que adaptar sus precios, «porque ahora está claro que lo estamos pagando entre todos».
La situación del sector ha llevado a muchos transportistas a mantener parado su camión, ya que tampoco lo pueden vender, a la espera de que mejore la situación. «Ni pueden vender el camión, y encima quedarán anticuados», se lamenta el portavoz de Altradime.