El Ayuntamiento paraliza la rehabilitación de una casa adosada a la Muralla
El proyecto de rehabilitación de una de las casas adosadas a la Muralla, en el tramo peatonal de la carretera de los Cubos, no prosperará. Sobre el inmueble, donde el propietario tenía la intención de ejecutar dos viviendas, pesa una orden de paralización por parte del Ayuntamiento y Patrimonio.
La concejala de Urbanismo recordó ayer que en esta zona no están permitidas reconstrucciones, ni rehabilitaciones internas ni externas, tampoco ampliaciones. «Únicamente pueden realizarse tareas de mantenimiento, en el caso de que una de estas viviendas estuviera muy deteriorada tendría un expediente de ruina y habría que derribarla».
Martín-Granizo enfatizó que el conjunto de viviendas adosadas a la Muralla está protegido por el Plan Especial de Ordenación, Mejora y Protección de la Ciudad Antigua e incluido también en una unidad especial de carácter singular vinculada a la protección y conservación de la Muralla Romana y Medieval de la ciudad (PECA).
Ya en el siglo XV, las autoridades de la ciudad prohibieron las casas «arrimadas a los muros» y se quejaron al Rey tras comprobar como «algunos conventos y monasterios y caballeros y escuderos han tomado algunas partes para hacer paredes y edificios». Las viviendas adosadas que aún sobreviven datan en su mayoría de principios del siglo XX: edificaciones de escaso valor, entre ellos, tendejones y añadidos sin licencia alguna.