Los empresarios reclaman a Hacienda y la Seguridad Social flexibilidad en los pagos
Reunión de los empresarios con el subdelegado.
Los empresarios leoneses demandan tanto a la Agencia Tributaria como a la Seguridad Social flexibilidad a la hora de exigir los pagos por las actividades económicas, como una de las fórmulas para mantener los negocios y permitir que puedan salir adelante. La Junta Directiva de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) se reunió ayer en la Subdelegación del Gobierno con los responsables provinciales de ambos organismos, para presentarles una serie de propuestas con el fin de plantear su problemática a la hora de hacer frente a las exigencias tanto de impuestos como de seguros sociales.
Los empresarios expusieron además a los responsables de la recaudación en la Administración que de la posibilidad de estar al día en los pagos exigidos depende también la consecución de avales y financiación para sus negocios en unos momentos que consideran de especial dificultad; y con ellos del mantenimiento del empleo. Por eso el presidente de la Fele, Javier Cepedano, planteó la posibilidad de establecer plazos que permitan cumplir con las obligaciones tributarias, pero a la vez hacer frente a las exigencias económicas de las empresas en estos momentos.
Desde la Fele, que en los últimos meses ha llevado a cabo una ronda de encuentros con instituciones y administraciones, se pretende que los implicados en la actividad empresarial conozcan de primera mano tanto la situación como las urgencias que acucian a las pymes locales; con el objetivo de establecer las medidas necesarias para facilitar la supervivencia de la actividad empresarial.
Mecanismos
Cepedano destacó ayer tras el encuentro que los responsables de la Agencia Tributaria y de la Tesorería de la Seguridad Social han mostrado su disposición a poner todas las medidas en vigor para facilitar a las empresas el mantenimiento de la actividad, especialmente en los momentos de mayor dificultad.
Los empresarios mostraron su preocupación por la economía sumergida, que supone un grave daño para la actividad de las empresas que cumplen con sus obligaciones. Cepedano reconoció las actuaciones para luchar contra esta lacra, pero reclamó mayor contundencia.