La jueza ordena una prueba caligráfica y se inclina por realizar el careo en prisión
El traslado de Raquel Gago a una nueva penitenciaría sólo está pendiente de que se lleve a cabo el último interrogatorio.
Agentes de la Policía, tras el último registro.
La titular del juzgado de Instrucción número 4 de los de León, Sonia González, ordenó ayer la realización de una prueba caligráfica que en principio parecía dirigida solamente a Triana Martínez pero que posteriormente se extendió también a Montserrat González y Raquel Gago, para tener constancia del cuerpo de escritura que les caracteriza, con el fin de realizar una comparativa con los textos hallados entre la documentación recogida por la Policía Nacional en el transcurso de la investigación.
Fuentes de la investigación confirmaron a este periódico que Montserrat y Triana fueron asistidas por un letrado leonés por expreso deseo del abogado que encarna su defensa. El hecho de tratarse de una prueba de importancia relativamente menor aconsejó que un profesional leonés se desplazase al Centro Penitenciario de Villahierro, para evitar que el habitual tuviese que viajar desde Madrid.
Fue a las 10.00
La prueba caligráfica se realizó en torno a las 10.00 de la mañana y los resultados se incorporaron al sumario, que sigue siendo secreto a pesar de las quejas expresadas a este respecto por algunas de las partes.
El interrogatorio a tres bandas que se pretende llevar a cabo (la base fundamental de la preguntas se dirige a Triana y Raquel, por cuanto de los testimonios que han prestado en sede policial y en sede judicial se desprenden algunas contradicciones) servirá previsiblemente para cerrar las pesquisas en torno a la agente de la Policía Local, que a partir de ese momento podrá ser desplazada a un nuevo centro penitenciario en el que pueda hacer vida normal.
Dificultades
Ahora mismo, hay ciertas dificultades, no tanto a la hora de compaginar los quehaceres diarios de las tres reclusas implicadas presuntamente en este crimen, sino también en el apartado de la seguridad. Gago es agente policial y su presencia entre delincuentes comunes puede provocar algún problema que se quiere evitar a toda costa desde la dirección del centro.
La jornada transcurrió con cierta calma en Instrucción 4 en lo referente a este tema, pero frenética en el apartado de violencia de género. Solamente había una vista señalada teóricamente para el miércoles (la víspera se habían celebrado hasta siete juicios) pero el quehacer diario deparó numerosas idas y venidas en torno a la Magistrada, que mantuvo el altísimo ritmo de trabajo que le caracteriza desde su llegada a León y que ha llevado al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a exigir con urgencia un juez de refuerzo para la sala.
Los asuntos diarios ocuparon la labor del juzgado hasta poco antes de las cuatro de la tarde. Varios vehículos policiales permanecieron estacionados en el interior del garaje de los juzgados, pero no se produjo ningún movimiento especial. Fuentes del TSJCyL informaron de que tampoco para hoy se prevé ninguna