El albergue cierra la temporada tras el paso de 5.139 peregrinos
El albergue dispone de un jardín para el descanso muy valorado por los peregrinos.
Al igual que todos los caminos conducen a Roma, los peregrinos que se dirigen a Santiago deben cruzar La Virgen del Camino. Y desde que esta localidad inauguró en 2006 un albergue municipal don Antonino y doña Cinia, ubicado en la avenida Padre Eustoquio, para el reposo de los viajeros a Compostela, no ha dejado de incrementar el número de pernoctaciones, esta temporada con un aumento del 2,25% sobre las del pasado año. Las instalaciones permanecen abiertas seis meses y están consideradas como un albergue 5 estrellas por los usuarios, por todos los servicios que se ofrecen y la calidad. Esta temporada se registraron 5.139 pernoctaciones. La mayoría de los peregrinos que se hospedaron procedían de Alemania, Francia, y España, aunque también se alojaron caminantes llegados de Japón, Korea y Australia.
Veinte literas
El albergue dispone de 40 plazas (20 literas), distribuidas en dos habitaciones y posee como equipamiento 8 duchas, 4 inodoros, 2 servicios completos para minusválidos, cocina, salón con TV, comedor, biblioteca, jardín para descansar, internet y zona wifi, lavadoras, secadoras, calefacción, frigorífico, microondas, agua caliente, botiquín, máquina de agua y refrescos, otra de café, enchufes para cargar las baterías y taquillas.
Además de estar situado en una zona tranquila del pueblo, los peregrinos pueden disfrutar de todos los servicios ofrecidos en la Virgen del Camino, como bares, bancos, médico y farmacia. El edificio se pudo construir gracias a una aportación de 245.000 euros que realizó el magnate leonés afincado en México, Antonino Fernández, para remodelar el antiguo colegio Menor, que el Consistorio utilizaba como almacén y vestuarios del campo de fútbol. El edificio dispone de 450 metros cuadrados.