OPERACIÓN PÚNICA

Los votos de los no adscritos llevan a García Pozo a la alcaldía de Cuadros

Los ediles expulsados del grupo popular no explican las razones de su apoyo.

Ana Rosa Sopeña felicita a la nueva alcaldesa.

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A. Domingo | Cuadros
León

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Sonia García Pozo es desde ayer alcaldesa de Cuadros en sustitución de Marcos Martínez Barazón, que dimitió tras ingresar en prisión por su implicación en la operación Púnica, con los votos de los concejales no adscritos —aquellos a los que la dirección provincial del PP expulsó del grupo municipal al negarse a plantear una moción de censura contra Barazón si se negaba a renunciar—.

Suplente en la candidatura que encabezó Barazón, García Pozos llega al cargo con los votos de la mayoría absoluta de los concejales —los dos socialistas se abstuvieron— sin necesidad de conforma. En otro caso se hubiera tenido que conformar con ser proclamada alcaldesa a falta de otro candidato y por figurar en la lista que más votos obtuvo en las elecciones.

«No estoy sola»

En un salón de plenos abarrotado de público y periodistas, García Pozo, juró en un mismo pleno los cargos de concejala primero y de alcaldesa después. Tras su investidura se dirigió a los presentes para indicar que en los meses de su mandato trabajará porque se cumpla el programa electoral por el que la candidatura que comandó Barazón logró mayoría absoluta, tarea en la que espera la colaboración de los no adscritos —«sé que no estoy sola», dijo— e incluso de los ediles socialistas, que se abstuvieron en la votación.

García Pozo, originaria de Cabanillas, no atendió a los medios de comunicación al finalizar la sesión. Apuntó que en la actualidad reside «en otro municipio» y no desveló cuál es su ocupación profesional. «De momento soy alcaldesa, mi trabajo prefiero dejarlo al margen». Entre el público se dijo que vive en León, está casada, tiene una hija y es visitadora médico.

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Los concejales no adscritos no explicaron la razón de su apoyo a la candidata. Tan sólo se les pudo arrancar un «aquí se apoya a las personas, no a los partidos», sin que el interpelado revelase su nombre.