NUEVO INCIDENTE EN EL TÚNEL
Parada la obra de la variante de Pajares por dos nuevos trabajadores intoxicados
El Adif pone en manos de Trabajo y Minas una investigación sobre las condiciones
Imagen de operarios en el interior del túnel en el que ocurrieron los accidentes
Que no vuelvan hasta el martes. Con ese aviso se encontraron ayer los trabajadores del túnel oeste de la Variante de Pajares, después de que dos de sus compañeros salieran intoxicados alrededor de las 16.00 horas, cuando colocaban tapas de arquetas en el andén de mantenimiento. Dos más, que se suman a los cuatro que obligaron a desalojar el tubo el pasado martes cuando realizaban labores a la altura de la galería 10. Otros dos con los mismos síntomas, después de que la UTE concesionaria, formada por San José y Peninsular, anunciara una investigación que se saldó sin medidas e hizo que se reanudaran los trabajos el pasado jueves por la tarde, toda vez que se habían hecho las mediciones de gases de las máquinas. Pero volvió a suceder, aunque se hayan calificado los accidentes como leves. Y ahora, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), encargado de la gestión, anuncia que pondrá el caso en manos de la Inspección de Trabajo y la Dirección General de Minas para que depure posibles responsabilidades por la falta de medidas de seguridad.
El parón afecta al túnel que tiene los trabajos más avanzados y que el Ministerio de Fomento, con más de 3.500 millones invertidos, prevé abrir al tráfico el próximo año. Un tubo en el que, según insistió el responsable de Construcción de CC OO, Evelio Domínguez, hay problemas por falta de ventilación. «Hay corriente por las dos entradas y eso hace que choquen. Si no se mantiene durante las 24 horas encendido el sistema de ventilador se crean bolsas en las que se estancan los gases de las máquinas, lo que provoca las intoxicaciones», explicó el portavoz sindical, que criticó que «se da porque el mecanismo tiene un gasto alto y lo apagan de forma intermitente para ahorrar». Unas acusaciones ante las que guardó silencio la empresa San José.