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UPL aplaude la obra en los talleres de La Sal y pedirá al Pleno apoyo a los empleos
Los leonesistas defienden la integración del tren por significar desarrollo y puestos.
Los talleres ferroviarios de La Sal ocupan 10.000 metros cuadrados y van a ser ‘puestos a punto’ con 400.000 euros.
La Unión del Pueblo Leonés (UPL) aplaude la reforma de los talleres de La Sal, «porque sus trabajadores no podían continuar trabajando en esas condiciones», indican, y solicitarán al Pleno de San Andrés respaldo para una defensa conjunta de los puestos de trabajo. Sin embargo, opinan que el «verdadero» futuro para el medio centenar de empleados de las instalaciones, la mayoría vecinos del municipio, pasa por abrir el Complejo Logístico de Torneros, y en su moción instarán al Ayuntamiento a solicitar la financiación de la UE para desarrollar la construcción de ese área. Recuerdan que los fondos de Conecta Europa pueden reclamarse hasta el 26 de febrero. «UPL siempre ha estado y está sensibilizado y preocupado por el devenir ferroviario en nuestro territorio. Hemos seguido detalladamente los pasos inciertos que ha vivido la integración y hemos denunciando los retrasos y el parón de la ejecución del citado proyecto», comentan. Los leonesistas responsabilizan a PSOE y PP del fracaso, e insisten en que el tren constituye una vía de desarrollo económico y de creación de puestos de trabajo. Reclaman recuperar el centro geográfico de comunicaciones de todo el noroeste de la Península Ibérica y ven en los 500.000 metros cuadrados del polígono ferroviario pendiente en Torneros una salida para potenciar los talleres de Material Motor y Remolcado que se asientan desde hace 57 años en San Andres.
Por su parte, la Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril sueña con que Renfe le autorice acceder a las instalaciones del municipio para reparar un tractor de maniobras de los años 60. Se trata de un modelo 303 con bielas, mecánicamente operativo, que fue mejorado para cumplir la normativa de la compañía, y al que «sólo le falta recibir los últimos retoques para presentarlo a los leoneses que tanto aprecian nuestro trabajo», indican. La asociación también tiene ganas de poder refugiar en los talleres «una pieza enorme» conocida como El Obispo por su color rojo. Un electrotren de los años 70 que se está equipando, y al que la falta de espacio para protegerlo de heladas y del sol degradó la primera capa de pintura que le dieron.