El recluso solicita el indulto: «¿Es necesario cumplir toda la pena?»
Con fecha de 25 de junio de 2015, Ricardo Sánchez remitió un escrito al Servicio de Indultos del Ministerio de Justicia en el que propone que se reduzca su pena a un límite máximo de 20 años.
El letrado de la familia de la víctima, Juan Caunedo, sospecha que hay un fin: «Se trata de conseguir beneficios penitenciarios, seguramente».
El penado señala que no tiene ningún antecedente penal «ni anterior ni posterior a los hechos por los que cumplo condena. Son ajenos y sin relación con mi trayectoria vital, ya que no consumo drogas ni similares, ni tampoco soy una persona violenta».
Afirma ante el Ministerio de Justicia que desde 2009 se encuentra en un módulo de respeto «con seis personas a mi cargo, que utilizan todo tipo de herramientas como radiales, cutters, espátulas y destornilladores. Tengo una gran responsabilidad y jamás he tenido ninguna sanción. Los funcionarios me tienen un gran afecto y depositan su confianza en mí».
Relata Sánchez de Prado que ha recibido una oferta de trabajo «de una empresa que vino a prisión y gracias a Dios se interesó por mí. Pero sería primordial que mi condena no superase el límite de los 20 años».
Considera que once años después «de estos desgraciados hechos» no tiene sentido el cumplimiento íntegro de la pena. «Psicológicamente es perjudicial para mí, pocas mentes humanas podrían resistir este castigo. ¿Es estrictamente necesario cumplir la pena de 23 años íntegra?.
Acompaña su escrito de un manifiesto de perdón y arrepentimiento.