TRIBUNALES
José Manuel Caunedo recurre y alega que los anestesistas y enfermeras sí son funcionarios
El anestesista José Manuel Caunedo, que ha tenido que marcharse de León para poder trabajar, ha recurrido el auto del juez. El abogado de Caunedo sostiene, en contra de la decisión del magistrado, que tanto el jefe del servicio del Hospital como las dos auxiliares de enfermería «eran, al momento de producirse los hechos, personal estatutario de Sacyl, lo que supone el carácter de funcionarios públicos», lo que el juez rechaza en las primeras líneas del auto.
En las alegaciones presentadas en el recurso de reforma al archivo de la causa, el abogado del anestesista considera que ha quedado demostrado «que en la clínica López Otazu se estableció un sistema por el que, tras firmar un concierto quirúrgico con la Gerencia de SAlud de Castilla y León (Sacyl), los pacientes derivados de la sanidad pública hacia dicha clínica privada eran atendidos por personal estatutario miembro del propio Sacyl, percibiendo por ello unas retibuciones que procedían del dinero público que el Sacyl abonaba por dichos actos médicos, con el consiguiente perjuicio económico que se causaba al doctor José Manuel Caunedo, quien prestaba sus servicios en la clínica precisamente para atender a los pacientes derivados de la sanidad pública y que sólo podían ser atendidos por pesonal dedicado a la medicina privada».
En las alegaciones, el abogado de Caunedo insiste en que «se articuló un sistema» por parte del administrador de López Otazu, «en virtud del que se falseaban los datos que se consignaban en la historia clínica de los pacientes derivados de Sacyl para hacer constar que el anestesista de dichas operaciones era el doctor Caunedo, falseando los datos en la ‘Hoja de Circulante’ sin que hasta ahora se haya practicado prueba alguna en relación a la posible falsedad».
Cuatro días antes de que el juez archivara el caso, el fiscal se pronunció en contra del sobreseimiento y pedía nuevas