LA POLÉMICA DEL RUIDO EN LA CIUDAD
Los hosteleros piden al Ayuntamiento una mesa de negociación con los vecinos sobre el ruido porque «hay que convivir»
"La hostelería es uno de los motores que está tirando de le economía de la ciudad", avisan
Una terraza en la Plaza de las Tiendas, en el corazón del Barrio Húmedo
Desde la insistencia en la necesidad de que «hay que convivir», los hosteleros leoneses propusieron ayer la creación de una mesa de negociación en la que se sienten junto a los vecinos de la plataforma y los responsables y técnicos del Ayuntamiento de León para «resolver los problemas que pueda haber». «Hay que sentarse e intentar llegar a un acuerdo entre todas las partes», expuso la presidenta de la Asociación Provincial de Hosteleros, María Ángeles Luengo, quien recordó que «hay que tener en cuenta que la hostelería es uno de los motores que está tirando de le economía de la ciudad». «Lo que no se puede es entrar a saco contra el sector», aseguró.
La postura la comparte Mercedes Valderrey, portavoz de la asociación de hosteleros del Romántico, una de las zonas más afectadas por las reivindicaciones de los vecinos debido al auge de la apertura de negocios. La presidenta del colectivo lamenta que los responsables de la plataforma «no hayan intentado tener ningún contacto, ni haber trasladado las quejas». «Nunca han venido a hablar con nosotros. Se pueden negociar las cosas y llegar a acuerdos para mejorar la convivencia», señaló, tras incidir en que no sabe «si han pensado en las consecuencias que pueden tener» los posibles cierres dentro de un sector que, sólo en ese barrio «da de comer a 500 personas».
Cumplimiento «A rajatabla»
Sin perder este talante de diálogo, la responsable del colectivo defendió que en su zona «se lleva a rajatabla el cumplimiento de la ordenanza, las terrazas se recogen a sus horas, se respeta la limpieza y no hay problemas de ruidos como se ha visto en las mediciones». «Otra cosa es lo que puedan pensar los vecinos», apostilla, a pesar de admitir que puede haber «cosas que tratar».
No entiende las quejas vecinales el presidente de los hosteleros del Barrio Húmedo, Ramón Benavides, quien insistió en que «está todo reglado, controlado y se cumple con los horarios». «No tienen ni pies ni cabeza lo que han hecho», recalcó el hostelero, quien recuerda que «la hostelería es de lo poco que le queda a León». «Si nos lo queremos cargar también...», concedió.