SUCESOS
La policía interroga a familiares y amigos del asesinado en Santa Ana
La investigación trata de reconstruir cómo fueron las últimas 48 horas de vida de la víctima
Fachada de la vivienda en la que tuvo lugar el crimen a finales de junio. SECUNDINO PÉREZ
miguel ángel zamora | león
La investigación policial abierta por el crimen de Santa Ana ha decidido iniciar una ronda de interrogatorios a los familiares, amigos y conocidos de la víctima para tratar de reconstruir lo ocurrido en las 48 horas previas a su muerte, en la certeza de que la persona que acabó con su vida es alguien a quien conocía el fallecido, puesto que el cadáver apareció en el salón de su domicilio con signos de muerte violenta pero sin que la puerta del piso hubiese sido forzada.
Dos meses después de que se produjera el homicidio de J.B.G. un varón nacido en el año 1968 que era conocido entre los ambientes policiales por estar inscrito en sus ficheros, las pesquisas para tratar de detener al autor y el cerco policial se mantienen y las labores de recopilación de datos no cesan, pero la persona sobre la que recaen principalmente las sospechas no se encuentra en León y ha hecho desaparecer su rastro, circunstancia que invita a pensar a la policía que es conocedor de que está en el punto de mira.
En principio, la tesis que cobra más vigor de cuantas se barajan es que se trate de un ajuste de cuentas por un asunto relacionado con las drogas. La forma de obrar y el escenario en el que se produjo el homicidio, invitan a pensar así.
El cadáver presentaba un corte profundo en el cuello, que previsiblemente fue el que le causó la muerte, otra de carácter menos intenso y después señales de que el fallecido había tratado de defenderse y que había intentado plantar cara a su agresor.
Primeros informes
El hermano del fallecido, tras entrar en la vivienda habitual de J.B.G., se encontró el cuerpo del varón envuelto en un gran charco de sangre la noche del 20 de junio, debido a los cortes que presentaba en el cuello, y tendido en el salón del inmueble, sin vida.
Las heridas que presentaba en la zona del cuello fueron letales y habrían producido la muerte del varón por desangramiento, de ahí la trágica escena con la que se encontró su familiar al entrar en la casa.
La Brigada de la Policía Judicial se ha hecho cargo de las investigaciones, avaladas sus tareas por las conclusiones iniciales de los primeros informes elaborados por la Brigada de la Policía Científica, que examinó el escenario de los hechos y concluyó las primeras tesis respecto a lo que pudo haber ocurrido.
Todo apunta a un ajuste de cuentas por asuntos relacionados con las drogas, si bien hasta que no se practiquen de facto las detenciones, no se podrá corroborar de forma definitiva la tesis que más fuerza gana entre los investigadores.
En cualquier caso, la discreción en torno a este asunto sigue siendo una de las premisas fundamentales.