La víctima del crimen de La Virgen había solicitado retirar la orden de alejamiento
Pese a la oposición de sus allegados y de su abogado, la propuesta se había remitido ya a los juzgados para tramitarla.
m. a. zamora | p. infiesta | león
La víctima del crimen de La Virgen del Camino, Juana Monge, había ordenado a su abogado que remitiera a los juzgados de León una solicitud para que se retirase a su marido la orden de alejamiento a 250 metros que en el momento del crimen aún estaba en vigor.
A pesar de la fuerte oposición de sus allegados y de los consejos de su letrado, que le advirtieron de los peligros que comportaba adoptar una decisión de estas características, Juana ordenó al abogado poner en marcha los trámites para dar validez legal a la reconciliación que pretendían iniciar. No quería que Roberto Suárez Menéndez, el presunto autor del ataque, tuviese problemas si eran sorprendidos por la Guardia Civil o por la Policía Local de Valverde de la Virgen ya que ella trataba de volver con él «por humanidad tras diagnosticársele una grave enfermedad.
La solicitud se había cursado ya al Juzgado de Instrucción correspondiente, pero no consta que se hubiera tramitado en las dependencias judiciales de la capital. El despacho desde el que se gestionaban los asuntos referentes a la fallecida había dado salida a la documentación, siguiendo la orden de su clienta, a la que había llamado la policía a las 13,40 horas del día del crimen para comprobar si se encontraba bien.
Los cadáveres de la pareja fueron hallados sobre las 21.00 horas del miércoles en el inmueble del número 34 de la calle Ponferrada en La Virgen del Camino, después de que un varón alertase de que por debajo de la puerta del garaje de la vivienda salía un reguero de sangre.
Tras personarse en el lugar de los hechos los efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil y policías locales de Valverde de la Virgen comprobaron que Juana yacía muerta y que el que había sido su marido se había ahorcado instantes después.
La autopsia realizada al cadáver de la mujer reveló que no tuvo opción de defenderse en ningún momento. Numerosos hachazos le destrozaron el cráneo y provocaron su muerte prácticamente ya en el primer golpe asestado. Los datos aportados por la investigación sustentan la teoría de que fue el varón el que inició el ataque, aunque para confirmar la sospecha será necesario esperar a los resultados del Instituto Nacional de Toxicología.
REACCIONES
El alcalde de Valverde de la Virgen, David Fernández, confesó ayer al término de la concentración de repulsa que lo ocurrido «es un drama que no tiene explicación y todo el pueblo está consternado sin que pueda dar crédito a lo que ha sucedido, porque eran muy conocidos». Llevaban viviendo más de 35 años en la localidad, desde que se casaron, y ella, granadina, participaba en muchas de las actividades municipales, como senderismo y charlas. Él era asturiano, estaba prejubilado de la mina y trabajó por su incapacidad en Soltra. Estaba siendo tratado con quimioterapia, y ese hecho ablandó a su ex mujer para volver a acogerle en casa. «No ha fallado nada, lo que ha pasado es fruto de la buena fe de Juana que había decidido cuidar a su exmarido y ese acto de generosidad es lo que ha hecho que ella bajara la guardia.
Por su parte, la subdelegada del Gobierno en León, Teresa Mata, también remarcó que el protocolo no falló, aunque reconoció que «hay imponderables que no se pueden controlar», en alusión a la decisión de la víctima de retomar el contacto con su exmarido para cuidarle. «Dentro de lo malo, para nosotros es una tranquilidad saber que el protocolo ha funcionado».
Mata precisó que la primera denuncia se presentó en Ávila el 12 de septiembre mientras la víctima pasaba unos días en aquella ciudad con su hija y que se le retiró al presunto agresor la licencia de armas de caza. Actualmente el caso se consideraba de riesgo bajo.
La directora general de la Mujer de la Junta, Esperanza Vázquez, ofreció el apoyo de la administración a la familia «en todo lo que necesiten para que puedan superar este trágico acontecimiento».