El tamaño limita la productividad y lastra la capacidad de competir
La dimensión de las empresas españolas es uno de los principales obstáculos para aumentar la competitividad y la productividad, según refleja un informe de BBVA, que advierte también de que la falta de tamaño tiene una incidencia directa sobre la calidad de la gestión de las sociedades, así como la inversión en innovación y la apuesta por la internacionalización.
Desde el centro de estudios de la entidad se señala que conseguir que las empresas crezcan es uno de los mayores retos estructurales a los que se enfrenta la economía española.
El caso es que una empresa pequeña tiene mayores dificultades o en todo caso menor propensión no sólo a la hora de contratar trabajadores mejor formados, y dejar que desarrollen su potencial; sino que también supone un freno a la hora de contratar directivos formados y equipos pararla toma de decisiones con objetivos claros y ambiciosos para hacer crecer a la compañía. La apuesta tecnológica también es un freno para las pequeñas empresas, con mayores dificultades para acceder a la financiación de estas mejoras innovadoras.
Con estos condicionantes la salida de la crisis de las pymes está siendo mucho más difícil que la de las grandes empresas, según un informe del Iese, que señala que los ingresos de las pymes han caido un 32% desde 2007.