Marcos asciende a jefa de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta
Después de tres años y medio deja el puesto como comisaria provincial de León.
María Marcos Salvador en la Comisaría de León. F. OTERO PERANDONES
ana gaitero | león
María Marcos Salvador (Villáfila. Zamora. 1961), comisaria provincial de León desde enero de 2014, acaba de ser ascendida a jefa de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev Central) que depende directamente de la Comisaría General de Policía Judicial.
Tras obtener la oposición a comisaria principal, rango que han alcanzado seis mujeres en España, y superar el curso de formación específico, Marcos ha sido nombrada para el nuevo puesto por el director general de la Policía, Germán López Iglesias y se incorporará a su nuevo destino el 1 de septiembre. Se trata de una unidad operativa y de coordinación de información en delitos como robos y atracos, propiedad intelectual, juegos de azar, homicidios y desapariciones, secuestros y extorsiones, delitos de consumo, medio ambiente y contra el patrimonio histórico.
María Marcos inició la carrera profesional en Barcelona, ciudad donde se crió y vivió gran parte de su vida, tras pasar por la Academia de Policía de Ávila. En la ciudad condal desempeñó diversos destinos, desde la Brigada de Seguridad Ciudadana en la Jefatura Superior de Cataluña a las comisarías generales de Policía Científica y Seguridad Ciudadana.
En Madrid estuvo al frente de la Udev y en 2006 se convirtió en la primera directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNIO) y de esta forma en la mujer que alcanzó el cargo de más rango en la Policía, con un nivel 30. Su labor al frente de este organismo fue reconocida con la Medalla de Plata al Mérito del Plan Nacional sobre Drogas en 2013, pocos días antes de incorporarse a su puesto en León.
Su paso por la capital leonesa, como máxima responsable de las cuatro comisarías de la provincia, ha estado marcado por sucesos trágicos y mediáticos, como el asesinato de la presidenta de la Diputación y del PP, Isabel Carrasco, y el de la peregrina estadounidense Denise Thiem, así como el de Roberto Larralde.
En una entrevista concedida a Diario de León en mayo, la comisaria confesó que no había pedido venir a León, «me destinaron aquí y vine encantada». «León es un lugar maravilloso para vivir, pero yo siempre estoy a disposición de la Dirección General de Policía», señaló. «Me esfuerzo» por hacer las cosas bien, añadió.
María Marcos expresó especial preocupación por las víctimas de violencia machista y las alentó a pedir amparo a las instituciones: «Denunciar es duro, pero el silencio no resuelve el maltrato», apostilló.