SAN ANDRÉS DEL RABANEDO ■ OBRAS
San Andrés dice adiós a 4 kilómetros de tuberías de medio siglo con 1,5 millones
A los colectores de Ferral y Azorín se suma el de la calle La Noria hasta Alfageme
pilar infiesta | san andrés
San Andrés del Rabanedo está diciendo adiós a su vieja red de tuberías, que tantas inundaciones, fugas y socavones ha provocado. Los 32.000 vecinos del municipio viven sobre un entramado de 105 kilómetros de canalizaciones para las aguas sucias que van rejuveneciendo gracias a los planes de renovación. No son obras muy visibles, pero sí necesarias, ya que la mayoría de las infraestructuras poseían medio siglo. Sólo en el último año se han acometido obras de gran envergadura para sustituir los obsoletos colectores de Azorín y Ferral, a los que se sumará en breve otra obra para modernizar esas conducciones desde la calle La Noria hasta el cruce con la avenida de Alfageme, que ya pertenece a León.
En conjunto serán casi cuatro kilómetros nuevos de colectores con un desembolso de 1,5 millones por parte de la Mancomunidad de Saneamiento de León y su Alfoz (Saleal). La representante municipal en la mancomunidad, la concejala de Ciudadanos Olga Pérez, comenzó su labor reivindicando soluciones para el tramo de Azorín, donde se habían producido averías graves con hundimientos. El organismo enseguida contestó y en junio de 2016 aprobó «la mayor inversión de su historia en San Andrés», precisa, ya que los trabajos salieron a concurso por 1.328.000 euros, aunque se adjudicaron en 910.000 euros.
La obra está muy avanzada y falta el ramal desde la glorieta de Donantes de Sangre hacia el Ayuntamiento, las calles Orugo y avenida San Andrés. El colector de la zona soportaba mucho caudal de agua, con un tubo de 800 milímetros de diámetro formado por otros de hormigón con una antigüedad superior a 40 años y situados a una profundidad aproximada de 3 metros sobre el nivel de la calzada. El primer hundimiento de importancia en el colector de la calle Azorín se produjo en mayo de 2011. En junio de 2015 se registró otro en la zona del colegio de las Dominicas, como demuestran los informes técnicos, donde se ve ya que la configuración del colector estaba muy deteriorada con una geometría que «no era ya circular, sino elíptica», precisa. Pérez valora positivamente la inversión y destaca la importancia de esta actuación «que renueva completamente el colector de la calle Azorín y soluciona el problema ocasionado por su deterioro y envejecimiento». También señala que la nueva infraestructura dispondrá de mayor capacidad estructural y de transporte, lo que evitará inundaciones aguas arriba y socavones de calzada con riesgo para la circulación. Afirma también que al renovar en su tercera parte el colector de la avenida de San Andrés (desde su comienzo hasta la calle Orugo) mejora el estado del servicio aguas abajo, transfiriendo el caudal que circula por ese colector hacia el nuevo de Azorín. Junto a esa mejora, en diciembre de 2016, Saleal aprobó otros 426.000 euros para renovar el colector de Ferral del Bernesga, en el tramo que discurre desde la base militar Conde de Gazola hasta el aliviadero del Arroyo del Valle.
La obra coincidió con la mejora del firme en el ramal LE-441 de la LE-5534 que lleva al campamento. Una carretera que soporta un intenso tráfico, muchas veces, de vehículos pesados que utilizan las unidades ubicadas en la base. Pérez se interesó por el estado de la red de saneamiento de la zona para ejecutar las obras de forma coordinada. El ramal es la única carretera de acceso a Conde de Gazola. Posee una longitud de 2,40 kilómetros y una anchura de 6,30 metros. Su firme había ido envejeciendo y necesitaba renovarse. Además, «la abundante población que vive y trabaja en la base militar, añadido a las frecuentes salidas que la Unidad Militar de Emergencia realiza, hacen que este vial sea uno de las que más intensidad de tráfico soporta del conjunto de carreteras que forman la Red Provincial. Pérez ha instado, además, a los servicios técnicos de la mancomunidad a estudiar el estado de los colectores en la avenida Párroco Pablo Díez, antes de la ejecución de la obra de asfaltado.