Condenado a tres años y medio de cárcel por robar un autobús y fugarse
Tras ser detenido, se enzarzó a golpes con los agentes que lo arrestaron y causó lesiones varias.
Miguel Ángel Zamora | león
Un varón ha sido condenado a una pena de tres años y medio de prisión por robar un autobús en Medina del Campo, escapar después en una furgoneta que se había parado a prestarle ayuda y protagonizar una huida en el transcurso de la cual se saltó un control de seguridad de la Guardia Civil, poniendo en peligro con su actuación la vida de varios agentes.
El apartado de hechos probados de la sentencia refiere que el conductor, con sus capacidades intelectuales alteradas día 14 de junio de 2.015, sobre las 21.05 horas, se encontraba detenido en el arcén de la autovía A-6 (Madrid- A Coruña), sentido A Coruña, al que había llegado conduciendo un autobús que previamente había sido sustraído de la estación de autobuses de Medina del Campo.
Creyendo que pudiera estar averiado o precisar otro tipo de ayuda, acudió al lugar un empleado de la empresa de conservación y explotación de carreteras nacionales, quien tras comprobar que había una persona delante del autobús, estacionó el furgón para auxiliar al otro vehículo, momento en el que el procesado, con la intención de usar dicho furgón sin consentimiento de su legítimo titular, cruzó la mediana en sentido contrario y se dirigió a este vehículo, penetrando en su interior y marchándose del lugar.
Se produjo una persecución policial en la que un vehículo de la Guardia Civil adelantó al sospechoso «que llevaba su pierna izquierda subida en el salpicadero y la cabeza inclinada y apoyada sobre su mano derecha, manejando el volante con la mano izquierda».
Ante la negativa del procesado a detenerse y el temor a que pudiera causar un accidente por el modo en que conducía, los agentes de la Guardia Civil decidieron establecer una barrera en el kilómetro 431 donde se encuentra la salida a la localidad de Piedrafita de Cebreiro.
Al llegar a las proximidades de la barrera el sospechoso, en el momento en el que debía haberse dirigido hacia el carril de salida indicado por los agentes, haciendo una vez más caso omiso a las órdenes de los guardias estacionados a pie de carretera así como a las indicaciones realizadas desde el vehículo policial que le precedía, aceleró bruscamente el furgón rebasando al coche oficial por la izquierda y dirigiéndose directamente hacia el carril más próximo a la izquierda de los tres disponibles para tratar de sortear la barrera, teniendo el agente que saltar la mediana para no ser atropellado, causándose lesiones por esta acción. Luego, el vehículo se estrelló contra un furgón policial.
Tras abandonar la zona, fue conminado a su detención, pero hizo caso omiso y reaccionó violentamente. Por ello se le imponen penas diversas, la más importante de las cuales son los tres años y medio de prisión por un delito de conducción temeraria y lesiones a los agentes de la Guardia Civil.