LEÓN ■ TRÁFICO
El asfalto llega a todo el tramo en obra de la A-60 que se abrirá en diez meses
Fomento prevé poner en servicio en octubre 20 kilómetros entre el Porma y Santas Martas
Viaducto de la A-60 sobre el yacimiento de Lancia. JESÚS F. SALVADORES
L. urdiales | león
Una montonera de tierra en mitad del pavimento es la única barrera física que distingue los dos tramos de la A-60; el que entró en servicio en 2012 entre la capital leonesa y Puente Villarente, y la traza que da continuidad a la estructura hasta Santas Martas. La actividad resultó febril en torno a esta sección desde la pasada primavera al otoño, lo que permitió dejar la autovía como un cuerpo uniforme de asfalto, sobre los dos cordones y cuatro carriles, a lo largo de los veinte kilómetros que separan el Porma y el enlace a la carretera Nacional 601, al sur de la localidad de Santas Martas. La obra mayor está completa. Con cabida para dos calzadas siete metros de anchura, los dos carriles para la circulación de tres metros y medio y los arcenes exteriores de dos metros y medio; con un metro para el arcén interior. Los responsables de Fomento prevén que tras el periodo vacacional, que es para el sector de la construcción y obra pública la época del inicio del invierno, se retome la actividad sobre tareas pendientes. El grueso se localiza ahora en los remates de los enlaces y accesos a la autovía; en las conexiones fijadas a la Nacional 601, en un punto próximo a Villamoros, en medio de esa recta en la que la carretera discurre paralela a la plataforma de la autovía sobre el yacimiento de Lancia; y en otras dos que levantarán sobre la Nacional 625, que servirán de nexo de la principal vía de comunicación para la montaña leonesa con la A-60. A la lista de actuaciones incompletas en se añade el remate del nudo que conectará el tramo en construcción de la autovía con la A-231, que se proyecta ya como una de las principales interconexiones para la circulación en la provincia leonesa; relevante por la posición geográfica, en el sureste leonés, y por el aforo de circulación que aporta ya la León-Burgos en esa confluencia.
La ejecución de obra de la A-60 acerca más el objetivo del Ministerio de Fomento de abrir el tramo entre Puente Villarente y Santas Martas en octubre de 2018; en un plazo de diez meses desde el inicio de año, que se supone de sobra holgado para acometer los detalles pendientes. Si se cumple la previsión ministerial, León sumará en el año próximo otros veinte kilómetros de vía de alta capacidad, que en este caso vienen a abrir una oportunidad de vertebración para todo el territorio del este de la provincia leonesa.
El tramo que está pendiente de puesta en servicio elevará a medio centenar los kilómetros de uso de la autovía (si se suman los de su extremo sur, en Valladolid, con 16 kilómetros entre la ciudad castellana y su aeropuerto) y los 7,3 por los que se puede circular desde hace cinco años entre León y Puente Villarente.
El resto de los subtramos son aún carne de trámite administrativo; en un estadio muy primario. El que afecta a León (28 kilómetros entre Santas Martas y el límite de la provincia)está a expensas de la licitación del proyecto, una vez superada la declaración de impacto ambiental.
En la provincia de Valladolid ya hay tramos dispuestos para la adjudicación de obra tras la agilización realizada en las últimas semanas por el Ministerio de Fomento. Las continuas reivindicaciones de los políticos para que se agilice el proceso hacen pensar que el Gobierno dará en los próximos meses un impulso al trazado.