10 AÑOS DE LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA
El PSOE exige fondos para la Memoria Histórica y revisar el callejero de León
Cendón y uno de los ponentes de la Ley de Zapatero, Rogelio Blanco, reivindican su vigencia.
Isabel Revilla durante su actuación con motivo del aniversario de la Ley de Memoria Histórica. JESÚS
manuel c. cachafeiro | león
La Ley de Memoria Histórica, de la que ahora se cumplen 10 años de su aprobación con un leonés en La Moncloa, necesita fondos para evitar que haya sido derogada de facto por el Gobierno del Partido Popular. Con ese análisis compartido, el nuevo secretario general del PSOE leonés, Javier Alfonso Canedo, y uno de los ponentes de la norma impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero, el exdirector del Libro, Rogelio Blanco, defendieron ayer la vigencia de un texto que tiene como grandes batallas por delante la recuperación de miles de desaparecidos que todavía quedan en las cunetas, la eliminación del callejero franquista de muchos pueblos y ciudades como la capital leonesa o la búsqueda de una solución para el Valle de los Caídos como colofón a una reconciliación definitiva entre españoles.
Rogelio Blanco recordó que España tiene el «triste honor» de ser el segundo país del mundo con más fosas comunes después de Camboya, pese a que en los años de los gobierno del PSOE se recuperaron cerca de 20.000 víctimas. «Es penoso lo que está pasando», denunció en el acto, organizado por la dirección socialista.
En su opinión, con la retirada de las ayudas públicas el PP no sólo paralizó la Ley sino que estimuló que algunos «personajes de la vida pública» estén apareciendo como continuadores del franquismo, «como si los verdugos quisieran ser ahora las víctimas de la Ley», explicó. También criticó el papel de la Iglesia, que se ha puesto «de perfil».
En su opinión, no fue una Ley «revanchista», como critica el PP, sino un texto que buscó la legitimidad del bando perdedor.
En este sentido, Javier Alfonso Cendón recordó que León fue el «germen» de la Ley, gracias a las asociaciones, para las que tuvo un recuerdo especial ya que su madre presidió Aerle, y también al impulso de un leonés, como José Luis Rodríguez Zapatero. «El Estado tiene la obligación de buscar la verdad y la Justicia; la Ley no puede depender del Gobierno de turno», insistió.
En su opinión, hoy todavía existe el «silencio de la venganza», de los que no quieren que se remueva el pasado, y el «silencio del miedo», para los que reclamó apoyo con el fin de que puedan ver cumplido su deseo de que sus familiares descansen en los cementerios.
Sobre cómo se está aplicando la Ley en León, recordó que el Ayuntamiento presidido por Antonio Silván (PP) no ha hecho nada porque desaparezcan las calles franquistas, tal y como exige el artículo 15 de la norma sobre símbolos y monumentos.
Además, reclamó que se dote de presupuesto por el Gobierno de Rajoy y se cree una comisión de expertos para su cumplimiento. Para esa búsqueda de las víctimas que quedan reclamó bancos de ADN para la identificación de los restos localizados en las fosas, la apertura de los archivos públicos y la derogación de las sentencias de la Guerra Civil.