LEÓN ■ LAS CUENTAS DEL AYUNTAMIENTO
Hacienda emite «informe favorable» para que León apruebe el presupuesto de 2018
El ministerio pone como condición que se ajusten en 1,3 M€ las plusvalías, acorde a los ingresos efectivos de 2017.
El Ayuntamiento podrá aprobar el proyecto de presupuestos municipales de 2018. JESÚS
álvaro caballero | león
No habrá obstáculo. Después del análisis realizado a la documentación aportada por el consistorio, el Ministerio de Hacienda y Función Pública emite «informe favorable al proyecto de presupuesto general para el año 2018 remitido por el Ayuntamiento de León». Pero el juicio se presenta con una apostilla en la cual se considera que está «condicionado» al cumplimiento de un ajuste básico: la reducción en 1,35 millones de euros de la partida prevista por ingresos del impuesto de incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, conocido de manera popular como plusvalías. El tributo, como señalan desde la Subdirección General de Estudios y Financiación de Entidades Locales, se tiene que atener a «criterios de caja»: es decir, a lo que se ha ingresado de media en los tres últimos ejercicios cerrados, pese a que los derechos reconocidos netos sean superiores.
El cumplimiento de la condición impuesta por Montoro se ejecutará sin tocar los 144.891.372,5 euros que se habían fijado como cifra de las cuentas para 2018. El ajuste se hará en su gran mayoría dentro del capítulo de personal, en el que hay crédito dispuesto para plazas que están sin cubrir y que, como ya se vio en 2017, permitió que se hiciera una modificación presupuestaria de 2,3 millones de euros para las expropiaciones de la ronda Interior.
Al margen de este ajuste de los ingresos de las plusvalías, el Ayuntamiento de León alegará al resto de condicionantes que han trasladado en su informe los técnicos de Hacienda, que no ponen en duda que se cierre el 2017 con el cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria y la regla de gasto. La principal discusión se debe a la diferencia en la contabilidad de la Participación en los Ingresos del Estado (PIE). El debate se centra en que el consistorio defiende que los 1,2 millones de diferencia que se propone que tienen que consignarse como superávit, provenientes casi en su totalidad de la devolución por exceso de los años 2008 y 2009, son inferiores a la liquidación positiva que tendrá que hacer la administración central por el ejercicio 2016, pendiente aún de que se aprueben los presupuestos generales del estado de 2018.
El resto de los apuntes de la Subdirección General de Estudios y Financiación de Entidades Locales se entiende desde el Ayuntamiento que están cumplidos. Entre estos condicionantes se cuentan las operaciones pendientes de aplicación o ‘facturas en los cajones’: 246 millones de euros que terminaron de incrustarse en la contabilidad a finales del ejercicio 2016, como se justificará a Hacienda, que había advertido que quedaban 512.203 euros por ajustar.
La misma situación argumentación se dará para justificar la previsión de ingresos del IBI rústico, del que apenas se liquidaron 38.600 euros, debido a que se descontaron de esa cuenta los recibos de cuatro ejercicios anteriores de los urbanizables que abandonaron la consideración de urbanos. El informe reseña además la necesidad de adoptar medidas para mejorar los porcentajes de cobro de la recaudación, para lo cual ya se ha contratado un nuevo programa de gestión tributaria; que se envíe la oferta de empleo pública para 2018, que aún no está aprobada; y que se notifique la liquide la sociedad Palacio de Congreso y Exposiciones, que aún está pendiente, pero que no genera ningún gasto por su inoperatividad.