San Cayetano frenará el despilfarro de agua con once contadores inteligentes
La Diputación pretende conocer cómo, quién y para qué se utiliza el agua en el complejo.
Imagen del complejo San Cayetano, ubicado en el Monte San Isidro y propiedad de la institución provincial. RAMIRO
a. g. Puente | redacción
Cuando hace casi 60 años el complejo de San Cayetano, propiedad de la Diputación, comenzó su vida, tras la construcción de tres enormes pabellones que fueron sede del hospicio, buscó su suministro de agua a nueve kilómetros, a través de una captación en superficie en el monte de Carbajal de la Legua. Un suministro que se completó con un pozo artesiano, dotado con bombas para reforzar el abastecimiento de un espacio que hasta principios de la década de los noventa del siglo pasado albergó el hospicio.
Con la transformación de los diversos edificios para distintos usos intensificado en los últimos años, la Diputación quiere controlar con exactitud cuánta agua se consume en este complejo, cómo se consume y quién lo hace. Tiene previsto instalar once contadores de última generación, repartidos entre todos los pabellones y otros edificios menores de San Cayetano para controlar y racionalizar el consumo.
Hasta ahora, el complejo cuenta únicamente con un contador general para toda su extensa superficie y múltiples espacios. El objetivo de esta medida es, según consta en el pliego de condiciones para el suministro de contadores de agua fría y dispositivos de comunicación GPRS, «identificar el consumo que corresponde a cada uso para conocer el destino y racionalizar el gasto».
El complejo cuenta con diversos edificios con diferentes usos. Son compartidos entre servicios de la propia institución provincial y otras asociaciones y organizaciones que tienen cedidos aquí espacios. Los contadores nuevos permitirán la telelectura para conocer al instante los consumos de cada estancia. Según las estimaciones de la Diputación, el consumo actual medio al mes de agua potable en San Cayetano se eleva a los 1.000 metros cúbicos.
Los datos de consumo, que hasta ahora únicamente se obtenían de ese único contador existente, son también el instrumento que utiliza el Ayuntamiento para girar a la Diputación el recibo por la depuración de las aguas correspondiente a este complejo, por lo que ajustar los datos es esencial para ahorrar en este gasto.
San Cayetano cuenta con tres grandes pabellones y una serie de edificios anexos. En el pabellón San José, la Diputación tiene cedidos amplios espacios a la atención de la discapacidad, con áreas para Aspace, Alfaem y Autismo León. En el Niño Jesús se encuentran diversos servicios de la institución provincial como Desarrollo Rural, la Sección de Mantenimiento, servicios sociales, Consumo... Allí trabajan alrededor de un centenar de personas. Y en el pabellón Virgen María, cedido íntegramente a la Junta, se halla la Escuela de Hostelería y el Criele.
El complejo de San Cayetano también alberga el Parque Móvil, la zona de los Bibliobuses y otros espacios como los talleres de Medio Ambiente. Todo enclavado en el Monte San Isidro. Ahora cada uno de los espacios referidos contará con un contador. La compra de los once requeridos, más los equipos de transmisión de datos al detalle y en el momento, supondrá un coste de cercano a los 14.000 euros.
Las lecturas de estos contadores inteligentes estarán alojadas en un servidor y podrán ser colgadas en la web institucional. La instalación de aparatos de control del consumo de agua es el primer paso para fiscalizar los gastos corrientes en este enorme complejo. La segunda fase contempla la instalación de contadores del consumo eléctrico para determinar también el gasto de cada departamento, organización y usuario. El plan forma parte del objetivo general de la Diputación de racionalizar el gasto de funcionamiento de la ‘casa’.