Calvo defiende la decisión para cumplir la ley y por la red de oficinas y la plantilla
«La Diputación tiene profesionales con solvencia, preparados y que a diario realizan esta labor y hacen bien su trabajo», subraya el presidente de Gersul, Ángel Calvo, a la hora de argumentar la decisión de que los recibos del consorcio vuelvan a ser gestionados por la institución provincial. Reconoce que la llamada de atención del dictamen del Consejo Consultivo fue determinante para dar este paso y enfatiza que la asamblea del consorcio avaló con su aprobación que la gestión de la tasa regresara a la Diputación.
El también vicepresidente para el Bierzo de la institución provincial resalta el ahorro que supondrá para las arcas del consorcio este cambio en la gestión, así como «el beneficio para la propia Diputación porque añade otro padrón y tendrá así más ingresos por su gestión». Durante los dos años que Gersul gestionó su tasa y el cobro contó con dos oficinas (una en León y otra en Ponferrada con trabajadores temporales), a partir de ahora dispondrá de una red repartida por la provincia a través del Servicio Recaudatorio de la Diputación. «Geográficamente está más repartido el servicio», aunque el diputado de Hacienda ya advierte de que la misión es cobrar la tasa, todos aquellos asuntos relacionados con fallos del padrón o ajustes tendrán que ser atendidos por el propio consorcio ante peticiones de los contribuyentes.
En el tema de la morosidad de la que no se hará cargo la institución provincial, al impedirlo su ordenanza recaudatoria, Ángel Calvo manifiesta que el consorcio estudia «distintas posibilidades» para buscar una solución. Reconoce que no le preocupa la decisión del interventor del Ayuntamiento de León de enviar al Consejo de Cuentas la auditoría de Gersul con más de 13 millones de euros en recibos prescritos. «Somos transparentes, se pueden verificar los números».