turismo invernal
Los hosteleros de León y Asturias exigen la fusión de San Isidro y Fuentes
Reclaman a la Diputación y el Principado que no bloqueen un dominio esquiable con gran potencial.
Esquiadores en un remonte del sector de Riopinos.
Un dominio esquiable con más de 42 kilómetros de pistas y una superficie que lo acercaría a las dimensiones de emblemáticas estaciones de los Pirineos como Astún o Candanchú, además de poder convertirse en un enclave invernal en el noroeste de la Península con enorme potencial para atraer esquiadores del centro del país y Portugal. Así sería la estación resultante si la Diputación de León y el Principado de Asturias decidieran algún día unir San Isidro y Fuentes de Invierno. Dos complejos que comparten ladera (por el sector de Riopinos) y que únicamente precisarían un remonte para fusionarse y compartir un único forfait válido para ambas zonas blancas, pero la falta de voluntad política por parte de ambas instituciones lleva años bloqueando una operación por la que claman los usuarios y el sector de la nieve.
Los hosteleros de uno y otro territorio, a través de las asociaciones Otea, Hostelería y Turismo en León y Hostelería y Turismo en Asturias remitieron ayer un comunicado para reclamar a la Diputación y el Principado que «de una vez por todas den los pasos necesarios para llegar a la fusión de las estaciones de esquí de San Isidro y Fuentes de Invierno».
Creen que la unión de ambos enclaves invernales «situaría en primera línea nacional, e incluso internacional, a las dos y, consecuentemente, a León y Asturias como indiscutible destino de turismo invernal». Se muestran convencidos, además, de que el desarrollo y crecimiento tanto de San Isidro, como de Fuentes de Invierno se ha visto lastrado «por el hecho de trabajar de forma independiente y compitiendo entre ellas, sin aprovechar la oportunidad de trabajar unidas para ganar competitividad». Y reiteran no entender cómo dos estaciones cercanas «no busquen una fórmula para unirse». El principal escollo entre ambas administraciones reside, desde hace años, en la financiación de la línea de electricidad que tuvo que construir la Diputación para afrontar el déficit energético en San Isidro. Asturias se ha negado a cofinanciar su elevado coste y no está de acuerdo tampoco con el precio fijado para que Fuentes se enganche a ella.