SANIDAD
Altollano inicia la liquidación tras 21 años de actividad y 160.000 pacientes
La empresa acumula 1,3 millones en pérdidas y el concurso afecta a 115 trabajadores directos.
Instalaciones de la Clínica Altollano, ubicadas desde 1998 en la localidad de Navatejera. RAMIRO
La Clínica Altollano inicia su liquidación, tras 21 años de actividad en los que ha tratado a más de 160.000 pacientes. Un cierre que afecta a 115 trabajadores directos, 65 médicos colaboradores y otra veintena de indirectos relacionados con la cafetería y la lavandería, según explicó la gerente, Beatriz Cubillas.
El Juzgado de lo Mercantil de León notificó el pasado martes el Auto declarando el concurso voluntario de acreedores de este centro médico ubicado en Navatejera, que abrió sus puertas en 1998. Según consta en el documento, la mercantil Duquesilver acreditó ante el juzgado «la insolvencia», con unas pérdidas de 1,3 millones de euros. Sus bienes y derechos están valorados en 5,38 millones, mientras lo adeudado a acreedores asciende a 5,61 millones.
El centro dispone de la última tecnología para pruebas. DL.
Cubillas recuerda que la Clínica Altollano «ha estado siempre vinculada al Sistema Público de Salud», colaborando a través de licitaciones para la actividad quirúrgica derivada del Complejo Asistencial Universitario de León y a través de conciertos para la asistencia sanitaria en régimen de hospitalización de media estancia en Unidad de Cuidados Subagudos y Rehabilitación a pacientes beneficiarios del Sacyl.
Las causas que destaca para el cierre pasan «por el progresivo descenso de las tarifas concertadas y de pacientes derivados del Sacyl». Insiste en que la situación económica de la clínica se ha visto también directamente afectada por la reciente firma de un convenio especial en León entre la Gerencia Regional de Salud y la orden religiosa que gestiona San Juan de Dios «que pone fin, por exclusión, a la colaboración de Altollano con la sanidad pública de Castilla y León, su principal fuente de actividad desde sus inicios».
El administrador concursal designado, Israel Ávarez-Canal, deberá ahora realizar una comunicación individualizada a cada acreedor y presentar antes de 15 días un plan para realizar los bienes y derechos integrados en la masa activa del concurso. El juez de lo Mercantil le autoriza a percibir una retribución provisional de 37.667 euros.
Los trabajadores recibieron la noticia por sorpresa y aún no saben cómo actuar. Carecen de un comité de empresa y se rigen por un convenio propio. Aunque las consultas siguen llenas, sólo 75 de las 110 camas están ocupadas y los procesos quirúrgicos se han quedado en cero. Cubillas recuerda que la colaboración público-privada es una herramienta útil para sostener el sistema público. Lamenta que siendo la Clínica Altollano «uno de los centros sanitarios de referencia a nivel nacional, dotado de las más modernas instalaciones», se vean abocados a la liquidación por falta de conciertos. También destaca que sin la dedicación de la clínica, «las lista de espera se hubieran visto colapsadas».